Gobierno Sandinista impulsará producción de miel de abeja

De Leonel Mendoza

13 de marzo de 2021, 9:24 AM

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Este año las autoridades del Gobierno de Nicaragua promoverán fuertemente la producción apícola con la Estrategia Nacional de Miel, un rubro no tradicional que tiene excelente demanda en el mercado internacional.

Este esfuerzo se hace evidente con el apoyo que se brinda a los primeros 174 apicultores de los 1,508 registrados a nivel nacional, que serán involucrados en este ambiciosa estrategia que persigue innovar en la crianza de abejas para generar mayor volumen de producción.

“Para lograr los objetivos que perseguimos con esta estrategia, es vital mejorar tecnológicamente está crianza de abejas para impactar en mayor volumen de producción, el manejo de apiarios y la mejora en la comercialización de los productos que tienen que ver con el etiquetado y embotellado”, destacó el ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta a periodistas.

Este rubro dinamizado por pequeños productores ha experimentado en crecimiento en cuanto a exportaciones el 78% en comparación al año pasado, haciendo los balances entre febrero 2020 a febrero 2021.

La actividad apícola  en Nicaragua es protagonizada por un 87.3% de pequeños productores, otro 10.5% producen a mediana escala y el 2.2% en mayor grado.

“Es muy importante el esfuerzo que están haciendo estos pequeños productores y eso ya tiene un impacto significativo desde el punto de vista de crecimiento con respecto al 2020. El esfuerzo del gobierno, el trabajo consistente del Sistema de Producción y sobre todo el protagonismo de estos productores tiene impacto en la canasta exportadora”, agregó Acosta.

En Nicaragua se producen 575 toneladas de miel anualmente de las cuales se exportan 442 toneladas, aportando a la economía del país 1.3 millones de dólares en colmenas manejadas por 980 pequeños apicultores localizados mayormente en los municipios de Boaco, Chinandega, León, Mateare, Tipitapa.

Como principales retos de este sector se presentan la necesidad de incrementar la disponibilidad de colmenas con pureza genética, reducir el impacto de las enfermedades que afectan la producción y calidad de la miel, además promover la aplicación de buenas prácticas en la producción, transformación y el acceso a mejores mercados.


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