A 48 años de la Operación Muerte al Somocismo “Carlos Fonseca Amador”, protagonistas y sobrevivientes del Comando Rigoberto López Pérez se reencontraron este sábado con una nueva generación de jóvenes nicaragüenses durante la sesión especial de la Asamblea Nacional dedicada a conmemorar el asalto al congreso somocista.

El 22 de agosto de 1978, un comando integrado por 25 guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional tomó el Palacio Nacional, donde sesionaría el Congreso Nacional, en una acción que se prolongó durante aproximadamente 45 horas y que culminó con la liberación de decenas de presos políticos.

Entre los sobrevivientes que participaron en la sesión estuvo Emilio Mena, integrante del comando, quien recordó que aquella acción fue asumida por jóvenes que estaban dispuestos a cumplir una misión bajo el lema “Patria Libre o Morir”.

“Hace 48 años este pequeño grupo de guerreros que todavía sobrevivimos dimos un paso firme para cumplir una misión de Patria Libre o Morir. Hoy seguimos estando firmes”, expresó Mena.

El sobreviviente también reivindicó la memoria de los compañeros que no llegaron a ver el triunfo de la Revolución y sostuvo que recordar a los caídos constituye una forma de honrar su legado.

La jornada tuvo como uno de sus principales elementos precisamente el encuentro entre aquella generación y la juventud actual.

Hanny Montenegro, representante de la juventud Sandinista del departamento de Managua, destacó que los jóvenes de 1978 demostraron que era posible desafiar a una dictadura que parecía intocable.

“Un día como 25 guerrilleros nos demostraban de que se podía derrocar una dictadura feroz”, manifestó.

Por su parte, Yaser Arellano, coordinador nacional del Movimiento Ambientalista Guardabarranco, resaltó que muchos de los integrantes del comando eran adolescentes o jóvenes cuando se incorporaron a las filas del Frente Sandinista.

Arellano relató que al conversar con los sobrevivientes conoció que algunos tenían apenas 15 o 16 años cuando se integraron a la lucha.

“Nos han enseñado a amar, a cuidar, a luchar y ustedes nos han enseñado el camino”, afirmó el dirigente juvenil.

El encuentro entre sobrevivientes, familiares y jóvenes fue presentado durante la sesión como una expresión de continuidad generacional: quienes protagonizaron una de las acciones más relevantes contra la dictadura somocista en 1978 compartieron su memoria con una juventud que, 48 años después, reivindica aquella gesta como parte de la historia política contemporánea de Nicaragua.