Los comerciantes de los mercados del occidente del país, ya están empezando a ofertar todos los productos que se reparten en la tradicional Gritería Chiquita o de Penitencia, a celebrarse este 14 de agosto.
“Vengo de Masaya, nosotros ofrecemos todo en plásticos, indios, matracas, dulces y todo lo que siempre buscan los clientes para dar en sus gorras. Yo vengo a Chinandega a vender desde pequeña”, expresó la comerciante de Masaya, Xiomara Vásquez.


Este año, la Gritería Chiquita o de Penitencia en honor a la Virgen de la Asunción, arriba a sus 77 años de celebrarse, principalmente en León y Chinandega, tradición que con el transcurso de los años, se ha extendido a otros departamentos.
“Yo vengo del municipio de El Viejo, allá celebramos la Gritería desde el mediodía, sea grande o pequeña, y pues también por acá venimos a vender dulces a buen precio”, señaló Gloria Centeno Argüello, comerciante de El Viejo, Chinandega.


Otra vendedora que ya está lista para ofrecer productos que se reparten en la Gritería, es doña Esperanza Morales, quien dijo que “para el 14 de agosto nosotros tenemos de todo, cucharas, panas, gorras, y pues les invitamos a que vengan a comprar y así gritemos ¿Quién causa tanta alegría? ¡La Asunción de María!”.
Esta celebración inició en 1947, cuando el volcán Cerro Negro hizo erupción y afectó a los pobladores de la ciudad de León, por lo que el obispo de la diócesis de ese entonces, Isidro Augusto Oviedo y Reyes, le prometió a la Virgen de la Asunción, que sí intercedía para detener la emanación de gases y cenizas, se celebraría la Gritería de Penitencia; y tras esta petición, la noche del 14 de agosto cesó la actividad volcánica.

