El Teatro Nacional Rubén Darío se convirtió en escenario de un concierto de música japonesa la noche del martes, como partes de los eventos conmemorativos por los 90 años de relaciones diplomáticas entre ambas naciones, expresó Ramón Rodríguez, Ministro Director del Teatro Nacional.
En tanto el embajador de Japón en Nicaragua Masahiro Ogino, afirmó que el espectáculo reunió a familias capitalinas que disfrutaron de una rica selección musical que abarcó desde melodías de animes y videojuegos hasta piezas contemporáneas de estilo pop y composiciones tradicionales nipón.


“Las canciones tradicionales se reflejan con las estaciones. Japón tiene cuatro estaciones bastante diferentes. Entonces cada canción tradicional es un reflejo de cada estación”, mencióno Masahiro Ogino, al destacar la profundidad cultural de la música.
Añadió que la jornada musical fue parte de una serie de iniciativas promovidas por la misión diplomática japonesa, que incluyeron la entrega de equipamiento médico, la construcción de infraestructuras educativas y vial, así como un festival de cine japonés, conferencias y exposiciones fotográficas dirigidas a estrechar los lazos entre ambos pueblos.
Por otra parte, Ramón Rodríguez, Ministro Director del Teatro Nacional, resaltó la evolución de la música japonesa, marcada por su milenaria escala pentatónica y la posterior influencia occidental.


“Japón pasó casi 200 años haciendo música con una escala que le llamamos pentatónica, es decir, cinco notas. Y con ello construyeron toda una gama de canciones folclóricas. Después, muchos de sus ciudadanos, músicos, compositores, fueron a estudiar a Occidente y eso permitió también una influencia de la parte armónica que es más amplia, no limitada a cinco notas, sino una estructura musical más amplia”, describió Rodríguez.
El repertorio incluyó 17 interpretaciones, entre ellas destacaron las voces de niñas del coro del Ministro de Educación y artistas nicaragüenses que entonaron canciones en japonés, evidenciando el alcance del intercambio cultural.


Rodríguez también subrayó la creatividad e innovación del pueblo japonés en el ámbito musical, recordando la invención del karaoke como ejemplo del legado global de su cultura concluyendo que “A nosotros nos interesa este intercambio cultural porque nuestros jóvenes aprenden justamente a conocer la música de otros países”.