La maestra, bailarina, coreógrafa y pionera del folclor nicaragüense, Irene del Socorro López Pérez, fue declarada Hija Dilecta de la ciudad de Managua por la Alcaldía de Managua y se otorgó póstumamente por el Parlamento, la Orden General José Dolores Estrada Batalla San Jacinto en Grado de Gran Cruz.
La homenajeada, pasó a otro plano de vida el 12 de agosto, dejando un gran legado cultural a las nuevas generaciones, y en sus honras fúnebres, además de sus familiares, participaron autoridades municipales, de la Asamblea Nacional, amigos y folcloristas.
“Que esta distinción sea una muestra de agradecimiento de nuestra ciudad a la maestra de maestras, cuyo paso firme seguirá guiando nuestros pasos al son de la marimba y al canto de nuestras raíces”, expresó la Secretaria del Concejo Municipal, Jennifer Porras, al dar lectura de la declaratoria como Hija Dilecta.
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La funcionaria, además destacó y reconoció la trayectoria de vida de Irene, dedicada a la danza, al folclor nacional; y rescatado, creado y enseñado las formas tradicionales del pueblo.
Por su parte, la Alcaldesa Reyna Rueda, resaltó el empeño de la maestra por mantener, incluso en situaciones difíciles, nuestra cultura, raíces e identidad a través del folclor, siendo una herencia a las nuevas generaciones de un valor incalculable.
“Tenemos mucho que agradecerle y no la despedimos con tristeza, sino con muchos aplausos, mucha alegría y mucho agradecimiento, y aquí estamos en nombre de nuestro Copresidente Comandante Daniel (Ortega) y nuestra Copresidenta Compañera Rosario (Murillo)”, enfatizó Rueda.
En homenaje póstumo, la Primera Secretaria de la Asamblea Nacional, Gloria Dixon, dio lectura al diploma de la Orden General José Dolores Estrada Batalla de San Jacinto en Grado Gran Cruz.



“A la compañera, maestra de generaciones, folclorista, mujer notable, que con su extraordinaria labor dedicó su vida y obra al rescate y el enriquecimiento de la cultura nicaragüense, realizando presentaciones tanto en el país como en el extranjero, dejando en alto a la nación con un ejemplo de amor a la patria, legado que perdurará como fuente de inspiración para la presente y futuras generaciones”, reza el reconocimiento parlamentario.
La Orden fue entregada al esposo e hijas de la insigne maestra por el Presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, quien subrayó que es una entrega de corazón y de cariño y que “Irene no solo fue una enorme luchadora por la cultura, sino que también fue una enorme luchadora por las transformaciones, por la Revolución, y vos sabés que la mejor trinchera para no dejarnos dominar es la cultura, el fortalecimiento de la cultura”.
También, el Director del Teatro Nacional Rubén Darío, el maestro Ramón Rodríguez, expresó que se despide a una gran maestra del folclor e investigadora de las raíces culturales.
“Hoy la despedimos con gratitud, con esa sensación de estar orgullosos de su trabajo, porque realmente fue una labor de muchos años. Y justamente como Teatro Nacional e Instituto de Culturas de Pueblos y Juventudes le damos un homenaje con nuestros bailarines”, señaló.