Colaboración /. Marvin Rivera González – Conocido como el “Clarinero Mayor” fue un artista nacional cuya obra musical ha jugado un rol fundamental en la historia del folclor nacional.
Nacido el 25 de septiembre de 1917 en Managua, con raíces jinotepinas y chinandeganas, “Ramón Arnoldo” es considerado como el padre del “Son Nica”, un ritmo musical característico de la tierra de Rubén Darío que fusiona elementos indígenas, mestizos y europeos, en compás de 6/8, sin olvidar la pimienta, el doble sentido y picardía en las letras.
Zapata fundó el Son Nica en 1934, con la creación de su canción “Caballito Chontaleño”. Esta pieza, compuesta a los 17 años, marcó el nacimiento del género, caracterizado por su ritmo en compás de 6/8.
El orden de las notas musicales en 6/8, es una forma de organizar el ritmo de la música llena de balanceos y vaivenes, jamaqueo natural en los tempos populares o vernáculos nacionales, que van y vienen desde el corrido hasta el vals rápido, a como lo innovó Zapata.
Su versatilidad como compositor, cantante y guitarrista le permitió explorar diferentes estilos, siempre con un enfoque en la identidad cultural de Nicaragua y un toque de picardía vernacular.
De la vena artística de Camilo Zapata surgieron artistas como Otto de la Rocha, Jorge Isaac Carballo, Víctor Manuel Leiva y otros, quienes tuvieron su punto de clímax en la “Nueva Canción Nicaragüense”, en los años setenta y ochenta del siglo pasado.