La economía de Nicaragua se mantiene en la senda de crecimiento económico y con un desempeño positivo de las variables macroeconómicas más relevantes, lo que permite mantener la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) en un rango de 3% a 4%, para 2025.
Lo anterior, es parte de las Perspectivas Macroeconómicas 2025, que publicó este lunes, el Banco Central de Nicaragua (BCN), señalando que se los resultados positivos se están logrando a pesar de un entorno internacional que continúa marcado por una alta incertidumbre, generada principalmente por tensiones de carácter comercial y conflictos geopolíticos.
“Así, dado los resultados positivos del desempeño de las principales variables de la economía nicaragüense al tercer trimestre de 2025 (IMAE, empleo, inflación, exportaciones, recaudación, crédito, entre otras), se ha revisado el escenario macroeconómico respecto al presentado en el Informe de Política Monetaria y Cambiaria (IPMC) de julio de 2025″, comunicó el BCN.
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Se agregó en la nota de la entidad que el principal cambio se ha realizado en las proyecciones de flujos externos, los cuales han reflejado un comportamiento mejor al esperado.
Además, de mantener la proyección de que el PIB cerrará entre el 3% y 4%, también se prevé una tasa de desempleo de 3% a 3.5% y una inflación entre 2% y 3%. Mientras que, se prevé que el superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos se ubique en un rango de proyección de 5.5 y 6.5% del PIB.
“Esta revisión de la proyección del superávit de cuenta corriente está sustentada por una parte en la evolución de las exportaciones y otros flujos externos a julio de 2025 y, por otra parte, en las perspectivas positivas del comercio exterior para el resto del año”, precisó en la nota del BCN.
Finalmente, el rector económico de Nicaragua, apuntó que en el ámbito de la política monetaria, el BCN considera que el nivel actual de 6% de la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) es consistente con los objetivos de crecimiento y de estabilidad de la intermediación financiera, “no obstante, de manera oportuna, se podrían considerar cambios en dependencia de la evolución de las condiciones monetarias internas y externas”.