La Galería de Iliá Glazunov, en la capital rusa, alberga una colección permanente dedicada a Nicaragua, una serie de obras que documentan, desde el arte, uno de los momentos más intensos de la historia reciente del país centroamericano y que hoy también puede recorrerse de manera virtual.
Considerado uno de los pintores más emblemáticos de la Unión Soviética y de Rusia, Glazunov (1930–2017) visitó varios países de América Latina —entre ellos Nicaragua, Cuba y Chile— y retrató a figuras clave del continente como Daniel Ortega, Fidel Castro y Salvador Allende. Su vínculo con Nicaragua se consolidó en agosto de 1983, cuando, por encargo del periódico soviético Pravda, realizó una gira de trabajo de dos semanas en pleno contexto del conflicto armado.
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Durante su estancia, el artista acompañó a los combatientes sandinistas durante la guerra financiada por EEUU en las zonas de combate de Nicaragua, incluso en la frontera con Honduras, donde realizó bocetos directamente en las trincheras. Más allá del escenario bélico, Glazunov centró su mirada en la gente común: soldados, familias y ciudadanos marcados por la guerra, pero también por la esperanza de paz, independencia y desarrollo.
Uno de los retratos más simbólicos de esta etapa es el del joven soldado Máximo Sánchez, quien tomó las armas a los 17 años. Ante la falta de lienzo, el artista utilizó una tabla de madera contrachapada para plasmar su imagen. Según el propio Sánchez, el retrato no solo lo representaba a él, sino que se erigía como un homenaje a sus compañeros caídos.


La obra de Glazunov en Nicaragua también recoge el renacimiento de la cultura popular. En ese contexto, retrató a Blanca Guardado, directora del Conjunto de Danza Folklórica de Nicaragua, vestida con trajes tradicionales de las regiones del norte del país, en reconocimiento al esfuerzo por rescatar y preservar las expresiones culturales nacionales.
El resultado de esta experiencia fue la creación de unas 60 obras que integran la serie “El Diario Nicaragüense”. Parte de este trabajo fue presentado en Managua en la exposición “Telegramas desde Nicaragua”, organizada por iniciativa del Gobierno nicaragüense y a la que asistió el Comandante Daniel Ortega. Posteriormente, Glazunov llevó la colección a la URSS para dar a conocer al pueblo soviético la realidad de Nicaragua.


Décadas después, en diciembre de 2017, con motivo del 73 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Rusia y Nicaragua y el Día de la Amistad, se inauguró la muestra “Iliá Glazunov. Nicaragua a través de los ojos del artista”, que reúne la totalidad de las obras creadas durante aquel período.
Hoy, esta colección permanece expuesta en una de las salas principales de la Galería de Iliá Glazunov en Moscú y constituye un testimonio artístico y histórico del vínculo entre ambos pueblos, donde el arte se convierte en memoria, puente cultural y símbolo de hermandad entre Rusia y Nicaragua.

