Desde el Mausoleo de los Héroes y Mártires, en la Plaza de la Revolución, el pueblo nicaragüense conmemoró el 131 aniversario del natalicio del General Augusto C. Sandino, en una jornada de homenaje donde el Copresidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega, resaltó el legado histórico, patriótico y revolucionario del General de Hombres y Mujeres Libres.
Durante el acto, realizado en este sitio emblemático de la memoria histórica nacional, el Comandante Daniel recordó el origen humilde de Sandino y su trascendencia en la historia de Nicaragua como símbolo de dignidad, soberanía y resistencia.




“Hoy es un día de luz, un día como hoy en una humilde choza de Niquinohomo nació el General Sandino… nació de una familia humilde”, expresó el Copresidente.
Sandino: símbolo de dignidad y defensa de la soberanía nacional
En su intervención, el Comandante Daniel Ortega evocó la decisión histórica de Sandino de rechazar la rendición ante la intervención extranjera, resaltando su firmeza al negarse a firmar acuerdos que comprometieran la soberanía nacional.




“Sandino supo decirle al invasor: ‘Yo no firmo, porque firmar es entregar a la patria y yo no entrego la patria’”, afirmó.
El mandatario recordó que, mientras otros sectores habían depuesto las armas, Sandino permaneció firme junto a campesinos y trabajadores que dieron origen al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional.
“Los primeros que se incorporaron al Ejército Defensor de la Soberanía Nacional fueron trabajadores y campesinos. Ahí estaba naciendo la reivindicación de la dignidad de la patria”, señaló.




La derrota de la intervención extranjera y la resistencia histórica
El Copresidente destacó la resistencia encabezada por Sandino durante ocho años de lucha contra las tropas estadounidenses, una batalla que —subrayó— culminó con la retirada de las fuerzas invasoras.
“Al final no les quedó más que rendirse y retirarse de Nicaragua derrotados. Esa fue la primera gran derrota de las tropas norteamericanas en Nicaragua”, manifestó.
Asimismo, recordó otras gestas históricas vinculadas a la defensa nacional, como la Batalla de San Jacinto y el heroísmo de figuras como Andrés Castro y José Dolores Estrada, resaltando el espíritu combativo del pueblo nicaragüense.
El legado de Sandino permanece en las nuevas generaciones
Durante el homenaje, el Comandante Daniel señaló que, pese al asesinato y desaparición física del General Sandino, su legado continúa vivo en la conciencia del pueblo.



“Pensaban que asesinándolo y desapareciendo su cuerpo, Sandino iba a desaparecer para siempre, pero no pudieron entender que por las venas del pueblo nicaragüense siguió corriendo la sangre de Sandino”, expresó.
Añadió que ese legado permanece especialmente en la juventud y en las nuevas generaciones comprometidas con la defensa de la soberanía y el desarrollo del país.
El acto también rindió homenaje al Coronel Santos López y al fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Tomás Borge Martínez, cuyos restos descansan en el mausoleo de la Plaza de la Revolución.
Transformación social y obras para las familias nicaragüenses
En su mensaje, el Copresidente vinculó el legado sandinista con los programas sociales y proyectos que impulsa el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.




Como ejemplo mencionó la inauguración del Hospital “Coro de Ángeles” en Estelí, obra orientada a fortalecer la atención médica infantil.
“Seguiremos multiplicando obras en beneficio de los niños, niñas, jóvenes y adultos. Se están multiplicando los hospitales del pueblo y continuarán multiplicándose”, afirmó.
Asimismo, destacó que Nicaragua continúa avanzando en programas de restitución de derechos y bienestar social para las familias.
“Sandino vive”
Al concluir su discurso, el Comandante Daniel Ortega reafirmó la vigencia histórica del pensamiento sandinista y el compromiso con la defensa de la soberanía nacional.
“Sandino no ha muerto. Sandino vive, Sandino vive… Sandino ayer, hoy y siempre”, expresó.
La conmemoración del 131 aniversario del natalicio del General Augusto C. Sandino reunió a autoridades, militancia sandinista, juventud y familias nicaragüenses en la Plaza de la Revolución, reafirmando el legado del héroe nacional como referente de identidad, dignidad y lucha patriótica.