En el hospital Victoria Motta de la ciudad de Jinotega, murió un joven de apellido Hernández, de 26 años, quien sufrió intoxicación causada por la ingesta del potente herbicida Paraquat.
Hernández había sido transferido al centro asistencial procedente de la comunidad Las Cuchillas, en el mismo municipio de Jinotega, tras sufrir insuficiencia respiratoria aguda, después de tomar el veneno.
Familiares de Hernández indicaron que desconocen las razones que lo llevaron a quitarse la existencia, pues no le conocían problemas que lo agobiaran.
Mientras tanto en Tipitapa un ciudadano de apellidos Mejía Pineda, de 75 años, se privó de su existencia a través de la vía de la asfixia mecánica en su vivienda localizada en la comunidad Ciudadela.
Al encontrarlo colgado, familiares lo bajaron y llevaron al hospitalito Yolanda Mayorga, con la esperanza de salvarle la vida, sin embargo el hombre ya no tenía signos vitales.
Se presume que Mejía estaba atravesando problemas depresivos que lo empujaron a tomar su equivocada determinación.