Ocurrencia de un terremoto mayor a los 6.5 grados, es poco probable en Managua, revela investigación

Managua, tiene pocas probabilidades de desarrollar eventualidades sísmicas de magnitudes mayores a 6.5 grados en las escala de Richter, debido a que la capital de Nicaragua está situada sobre las placas continentales Coco y Caribe, cuyos movimientos liberan menos energía que en otros lugares del mundo, como las capitales de Japón, México o Chile, donde ocurren terremotos de 8 grados o más.

Lo anterior fue confirmado por el doctor Armando Ugarte, especialista en gestión de riesgos ante desastre, tomando como fuente el estudio “Un nuevo catálogo de terremotos para la República de Nicaragua”, aprobado por Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) de nuestro país en 2021.

“Es poco probable por la tectónica, nosotros estamos en el proceso donde se genera la mayor parte de los sismos de inducción, la placa Coco y la placa Caribe, ese ángulo no permite que a la hora de que se genere un ángulo de ruptura, la energía que se acumula genere un sismo más allá de una magnitud mayor”, es decir, superior a los 6.5 grados, señaló Ugarte.

La investigaciones, realizada por el especialista Leonardo Álvarez del MTI, contiene un nuevo catálogo de terremotos de Nicaragua, elaborado a partir de todas las fuentes disponibles.

El catálogo registra 76.935 terremotos ocurridos en Nicaragua, de los cuales 74.500 tienen al menos una determinación de magnitud, a partir del mismo se considera que el municipio de Managua, que está situada en la zona de “depresión” nicaragüense (región geográfica de hundimiento),  podría tener ocurrencia de sismos en el futuro mediato con máxima magnitud posible de 6.5 grados Richter.

“Los expertos realizaron un estudio de modelación de la probabilidad de ocurrencia de un sismo, con esa base de datos, la litografía estudiada con la estratigrafía, se estudió la capacidad de resistencia de comprensión de los suelos, más la debida existencia de la posibilidad del fallamiento sísmico superficial, se llegó a este resultado denominado Sismo Máximo Probable”, explicó el también catedrático de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI.

El experto destacó que el sismo ocurrido el 23 de diciembre de 1972 en Managua, de 6.2 provocó la muerte de unas 10.000 personas por la mala construcción de viviendas y casi inexistente preparación para la respuesta ante el sismo.

 “El sismo no mata, somos los humanos que nos mal ubicamos y mal construimos”, agregó el Coordinador de Gestión Integral de Riesgo.

El doctor Ugarte recomendó a los expertos a incrementar los estudios en esta materia, para que su alcance sea de utilidad para salvar vidas.