La mediación escolar es una herramienta que permite el desarrollo de comunicaciones eficaces a través del consenso y acuerdo entre las partes distanciadas por un conflicto, y requiere de una persona neutral que a través de técnicas facilite el dialogo para terminar con el problema o prevenir la escalada del conflicto, indicó este lunes la magistrada María Amanda Castellón Tiffer, directora de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos (DIRAC).
La titular de la entidad, subrayó que desde el ámbito de la comunidad educativa el proceso de mediación debería de ser parte del pensum educativo, para que haya un verdadero paradigma en nuestras actitudes y modo de actuar en la sociedad y de esta forma reconocer que es el conflicto, para que lo veamos de una manera distinta.
“En nuestro país no tenemos institucionaliza la mediación escolar como tal, pero si existe y la vivimos cuando dos jóvenes están en una discusión y los padres de familia, docente, directivos de un centro escolar o la comunidad de manera empírica actúa para facilitar la comunicación y evitar ese conflicto entre las partes, manifestó Tiffer.

La magistrada, destacó que el gobierno de Nicaragua desde los centros escolares ha venido promocionando y fortaleciendo los valores desde la cultura de paz y la cultura de reconciliación, que está basada en la responsabilidad, la voluntad y la convivencia.
En cuanto a la resolución de conflictos en los centros educativos, la magistrada destacó que los docentes pueden resolver los problemas sobre la base de las normativas propias del centro escolar, pero cuando se sale de las manos y las partes no logran alcanzar una solución y hay de por medio una lesión leve se puede remitir a la DIRAC.
“A veces los padres acuden a la Policía, juzgado o abogado, pero no saben que no solamente eso pueden hacer o que hay otras vías como ir a mediar a la DIRAC porque evita que los niños o adolescentes tenga que verse involucrado en procesos judiciales o investigaciones policiales que los estigmatiza”, acotó la funcionaria.