Gobierno entrega dos incineradores de desechos hospitalarios a unidades de Jinotega y Estelí

Gobierno entrega dos incineradores de desechos hospitalarios a unidades de Jinotega y Estelí

Los hospitales Victoria Mota de Jinotega y Pedro Altamirano de Estelí, recibieron este lunes equipos industriales para incinerar los derechos que deben ser eliminados de acuerdo a protocolos sanitarios que garanticen la seguridad de los trabajadores de la salud y los pacientes.

De acuerdo a un comunicado del Gobierno de Nicaragua los “dos incineradores industriales (valorados en 24.4 millones de córdobas) serán utilizados para quemar los desechos hospitalarios, garan-tizando hospitales seguros en la atención de 723 mil 313 familias de estos departamentos”, indicó el Ejecutivo.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud los desechos hospitalarios contienen microorganismos que pueden ser dañinos e infectar a pacientes de hospital, al personal sanitario y a la población en general.

“Existen otros posibles riesgos infecciosos, como la propagación de microorganismos farmacorresistentes tras su liberación al medio originada en establecimientos sanitarios”, indicó la OMS.

El organismo internacional clasifica los desechos hospitalarios en infecciosos: (sangre u otros fluidos corporales como las muestras para exámenes diagnósticos que posteriormente son desechadas), desechos relacionados con autopsias o animales de laboratorio infectados, o desechos relacionados con pacientes ingresados en salas de aislamiento y equipo conexo (por ejemplo, hisopos, vendajes e instrumental médico desechable).

También están los desechos anatomopatológicos, es decir los tejidos, órganos o fluidos humanos, partes corporales y cadáveres de animales.

A la lista se suman los desechos cortopunzantes (jeringas, agujas, bisturíes y cuchillas desechables), los productos químicos: por ejemplo, disolventes utilizados para preparados de laboratorio, desinfectantes, y metales pesados contenidos en los dispositivos médicos (por ejemplo, mercurio en termómetros rotos) y baterías.

Las vacunas y medicamentos caducados, no utilizados o contaminados, son parte de los desechos farmacéuticos y los desechos radioactivos son los más peligrosos como los productos contaminados con radionucleidos, por ejemplo material radiactivo de diagnóstico o radioterapia.