Hace 37 años Nicaragua protagonizó el juicio más trascendental para el futuro del desarrollo del Derecho Internacional en contra de Estados Unidos, un país lleno de cinismo político que tenía como propósito la agresión continúa al territorio nacional, en asuntos internos con tropas militares, informó este martes Carlos Argüello representante nicaragüense ante La Haya, en una entrevista a Canal 4.
“Lo más natural del mundo era que los vieras a ellos reunidos (funcionarios estadounidenses) hablando de cómo iban a matar gente en Nicaragua, para cambiar el gobierno. Al mundo de los Estados Unidos nadie le ponía atención a las barbaries que hablaban entre ellos, hacían lo que a ellos les daba la gana. Eso fue lo que nos llevó a proceder ante todos los mecanismos posibles y en este punto nosotros recurrimos a la Corte Internacional de Justicia”, enfatizó Argüello.
La trascendencia de la acción nicaragüense se debía no sólo al objeto mismo de la demanda, a una política en curso de intervención, de amenaza y uso de la fuerza, sino también a los caracteres del caso: un pequeño Estado (Nicaragua) peleando con una superpotencia, miembro permanente del Consejo de Seguridad, los Estados Unidos de América, derrotándola el 27 de junio de 1986.
Bajo esta línea, Argüello destacó que este acontecimiento fue un hito para los pueblos, pues se vio reflejado en esa época en todos los medios de comunicación, quienes aludían que un país tan pequeño, había ganado el juicio en contra de una nación acostumbrada a pasar por encima de quien quisiese.
“Estados Unidos violaba los derechos y nadie ponía atención. Si revisabas todos los periódicos del mundo, nadie hablaba de derechos internacionales, hacían lo que les daba la gana, el cinismo de la política era impresionante el querer propasarse con Nicaragua para violar las leyes y normas ya existentes e imponer las de ellos, fue el detonante de nuestro actuar”, aseveró el doctor.
Después de la decisión de la Corte de La Haya, el gobierno de los Estados Unidos, en un comunicado oficial en 1988, siguió insistiendo en su postura de no reconocer la jurisdicción del organismo, y decidieron retirarse del proceso al negarse a dar a conocer la existencia y el lugar de las minas que colocaron en los puertos nicaragüenses, actuando en violación de sus obligaciones de acuerdo con el Derecho Internacional consuetudinario en este tipo caso.
La vicemandataria Rosario Murillo, indicó este lunes pasado, que este martes, el presidente de la república Daniel Ortega presidirá el acto de Estado en conmemoración a los 37 años de la histórica victoria de Nicaragua, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
“Cuántas veces, cuántas derrotas han sufrido los imperialistas yanquis en esta Nicaragua grande, de grandes héroes, de gran heroísmo, de soberanía y dignidad, esa derrota del imperio yanqui en la Corte Internacional de Justicia, marca lo que somos los nicaragüenses capaces de lucha en todos los escenarios y de vencer en todos los escenarios porque nos asista la justicia, la justicia divina”, aseveró.