Miles de devotos participaron este 6 de diciembre en el municipio de El Viejo, departamento de Chinandega en la tradicional Lavada de la Plata, ritual que data desde hace siglos y en el que los feligreses limpian con una pasta especial las 72 piezas de plata de la imagen de Patrona Nacional de Nuestra Señora del Trono.
“La lavada de la plata data de los años 300 y lo que significa para nosotros lavar nuestros pecados. Prácticamente nos preparamos para la gran celebración que es el día de la Inmaculada Concepción”; explicó Rodolfo Picado, quien cuida la plata y resguarda la imagen.
Precisó además que “lavar los tesoros que tiene la Virgen Patrona de Nicaragua es el pacto de los milagros concedidos. Son aproximadamente 72 piezas de plata grandes y pequeñas, y recalcar que la tradición de Lavada de Plata, en Chinandega, simboliza la limpieza de las almas ante Dios”.
Doña Ana Orozco quien viajó desde Ticuantepe hasta la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de María en el municipio de El Viejo dijo: “Siento devoción por ella, la respeto y venimos a pedir por la intercesión que ha tenido muchos favores”.
Por su parte doña Zoila Briceño destacó que “Gracias a Dios me dio la oportunidad de escuchar la misa, y esperando siempre la bendición de nuestra madre santísima, así como lo he tenido todo el tiempo y además poder lavar la plata”.
En 1941 se hicieron las gestiones para consagrar como Patrona Nacional a Nuestra Señora del Trono, incluso el Pío XII envió un cirio para ocasiones solemnes con dedicatorias en que se auguraba dicho patronazgo. Sin embargo, tuvieron que transcurrir 70 años para que las supremas autoridades eclesiásticas lo hicieran realidad el 13 de mayo de 2001.
En ese entonces, el obispo de León Bosco Vivas Robelo, en nombre de su clero y feligresía, había logrado que el santuario de la Inmaculada Concepción de El Viejo fuera elevado a la categoría de Basílica Menor por Juan Pablo II el 7 de febrero de 1996.