Con el fin de reducir el riesgo de accidentes y salvaguardar la vida de las familias durante las celebraciones de La Purísima, Navidad y Año Nuevo, las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio del Interior (MINT) y la Policía Nacional presentaron de forma conjunta el Plan de Uso Responsable de la Pólvora Festiva 2026-2027.

Durante el anuncio, la Ministra de Salud, Meyling Brenes, detalló que el período autorizado para el expendio y distribución de productos pirotécnicos comprenderá del 15 de noviembre de 2026 al 10 de enero de 2027. Sin embargo, la comercialización estará sujeta a un proceso previo de acreditación, delimitación de espacios y capacitación obligatoria para todos los vendedores.

Las autoridades informaron que la acreditación de los tramos de venta no será automática. El MINSA, en conjunto con el MINT, la Policía Nacional, el Ministerio de la Familia y las municipalidades, llevará a cabo un proceso de filtrado de los comerciantes solicitantes, evaluando sus antecedentes en el cumplimiento de las normas de seguridad.

Una vez acreditados, los vendedores deberán participar en talleres de capacitación sobre el manejo de materiales peligrosos y someterse a inspecciones cotidianas en los puntos de venta asignados para verificar que cumplan con las exigencias normativas.

El pilar central del plan interinstitucional está orientado a la prevención en los hogares. Las autoridades hicieron un llamado categórico a la ciudadanía para adoptar medidas de cuidado estricta, enfocadas en la protección a la niñez, al quedar estrictamente prohibido que niños y adolescentes manipulen fuegos artificiales o juegos pirotécnicos sin la supervisión constante de un adulto.

Además, se estableció la prohibición absoluta de manipular o encender pólvora a personas que hayan consumido bebidas alcohólicas.

Por su parte, la titular del MINT, Amelia Coronel, junto con el jefe de la Policía Nacional, primer comisionado general Francisco Díaz, recordaron las normas básicas de uso seguro que deben aplicarse en las comunidades, por ejemplo detonar la pólvora únicamente en áreas abiertas, alejadas de viviendas, vehículos, materiales inflamables y animales.

Además, los productos pirotécnicos deben guardarse en lugares frescos, secos y fuera del alcance de los niños, contar con agua o extintores a mano y acudir de inmediato a las unidades de salud o llamadas de emergencia ante cualquier incidente.