El Banco Central de Nicaragua (BCN) mantiene sin variaciones los tipos de interés de sus operaciones financieras, fijando la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) en un 5.75%. Dicha medida busca resguardar la estabilidad de la moneda nacional y asegurar el flujo normal de las operaciones financieras internas y externas.

A través de un comunicado oficial, la autoridad monetaria confirmó que las tasas para sus ventanillas de Reportos Monetarios y Depósitos Monetarios —ambas a un día de plazo en córdobas y sin mantenimiento de valor— continuarán situándose en un 7% y 4.5%, respectivamente.

La decisión se fundamenta en un análisis del entorno global y local. En el ámbito internacional, el BCN advierte que la persistente incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales siguen afectando los precios internacionales y moderando el crecimiento global. Ante la amenaza de un repunte inflacionario externo, existe el riesgo de que los principales bancos centrales extranjeros eleven sus tasas, prolongando un escenario de liquidez internacional restrictiva.

Mientras en el plano nacional, el balance macroeconómico muestra señales de solidez, indicó la entidad bancaria. Describió que la economía local mantiene una trayectoria positiva, respaldada por el consumo interno, las exportaciones de mercancías, el dinamismo del crédito privado y el flujo continuo de recursos externos.

Además, que se registra una tasa de desempleo baja, aunque con cierta moderación en la contratación formal. Por su parte, la inflación se prevé baja y estable, apuntalada por las políticas de subsidios estatales y el esquema cambiario vigente.

Respecto a las reservas internacionales, el BCN indicó que continúan fortalecidas, garantizando el respaldo del tipo de cambio y promoviendo la intermediación financiera.

Pese al buen desempeño de la economía nacional, la entidad monetaria advierte que persisten riesgos externos, como la volatilidad de precios y factores climáticos que podrían incidir en los costos locales.

El BCN concluyó que dará un seguimiento continuo a los indicadores macroeconómicos, tanto internos como externos, para realizar eventuales ajustes en la TRM cuando el contexto lo requiera.