Condenan a cadena perpetua al criminal que mató a su propia madre en la Colonia 14 de Septiembre

A cadena perpetua revisable fue condenado el sujeto Wilfredo Manuel Herrera Medina de 44 años, quien el 15 de abril de este año, asesinó a su propia madre en su casa ubicada en la Colonia 14 de Septiembre, Distrito V de Managua.

“Se le impone al acusado Wilfredo Manuel Herrera Medina, la pena de prisión perpetua, por ser autor de parricidio en perjuicio de María Angélica Medina (q.e.p.d)”, dicta la sentencia emitida este martes por el Juez Quinto Penal de Juicio de Managua, Félix Ernesto Salmerón.

En la audiencia inicial realizada hace cinco días, el parricida confesó, sin ningún tipo de remordimiento, haber matado a su mamá de 79 años de edad, asimismo, admitió el delito de parricidio frustrado en contra de su hermana Isidra Dávila Medina.

De acuerdo a la fiscalía, el día del asesinato, Herrera Medina, cubriéndose la cara con una mascarilla y con guantes de nylon, ingresó al cuarto donde descansaba su progenitora y con sus manos le apretó el cuello hasta que ya no pudo respirar, luego desinstaló la cámara de seguridad que se encontraba en el porche de la vivienda y posteriormente robó lo que tuvo a su alcance.

La hermana quien a través de la cámara miró el ingreso del sujeto, llamó a su mamá y al no contestarle, se movilizó hacia su casa, encontrando al hermano, quien también la intentó matar.

“Estaba encerrado en el baño y yo no encontraba a mi mamá. Le comencé a preguntar por ella y me comenzó a agarrar por el cuello; y procedió a enterrarme el cuchillo, él no vivía aquí, vino de visita, él andaba buscando que robar en la casa, él sabía que yo guardaba dinero y entonces eso andaba buscando”, comentó el día del parricidio la hija de la víctima.

Además de la prisión perpetua, al criminal se le sumó una pena de 20 años de prisión por ser autor del parricidio en grado de frustración, en perjuicio de su hermana Isidra Angélica Dávila Medina y otros siete años de prisión, por los delitos de robo con violencia e intimidación.

En su sentencia el judicial también ordenó la devolución a la hija de la víctima, un celular, 15 mil 300 córdobas, 38 dólares, tarjetas de crédito y débito, y otros bienes más, que habían sido ocupados luego del crimen.