La Copresidenta Rosario Murillo reiteró este jueves que la fuerza del pueblo nicaragüense es el único motor para afrontar con gallardía los desafíos y avanzar hacia un futuro de paz, recordando que este país solo se arrodilla ante Dios.

Esa fuerza habita en nosotros, que somos capaces de asumir con gallardía los desafíos y de avanzar en luz. La luz cierta, verdadera, imprescindible, magnífica del amanecer de todos, de todas. Nicaragua con nuestra Azul y Blanca, Roja y Negra bandera de lucha, de paz, de concordia, de cielo y de tierra de hombres y mujeres libres. Caminan y solo se arrodillan ante Dios. Repito, caminamos y solo nos arrodillamos ante Dios Supremo Creador para continuar escuchando, escuchando y escuchando, cumpliendo por supuesto y para cumplir sus mandamientos y mandatos”, resaltó.

Recordó, que en esa lucha por alcanzar un mundo mejor, la Revolución Popular Sandinista nació para promover la hermandad por medio de relaciones fraternas, solidarias y complementarias en las familias y con el mundo.

“La Revolución Popular Sandinista nos convoca a la hermandad, a la fraternidad. Sandino nos enseñó a llamarnos hermanos. La Revolución Popular Sandinista nos convoca a las verdades verdaderas. En la Revolución aprendimos a ser compañeros y compañeras en todas esas batallas de bien, en toda esa desplegada e iluminada Dignidad Nacional floreció más y más el amor”, subrayó.