Pese a la amenaza del fenómeno de El Niño, las autoridades nicaragüenses estiman una cosecha de 3.4 millones de quintales de frijoles en el ciclo 2026-2027, logrado garantizar la cobertura de la demanda interna y consolidando su posicionamiento como el principal abastecedor de ese producto en Centroamérica, en especial para El Salvador, Costa Rica y Honduras.
Esos países enfrentan desde hace varios años, un déficit en la producción de ese grano y han recurrido a la buena y aumento de la cosecha de Nicaragua para suplir sus demandas internas, incluso en El Salvador, en 2025, el frijol nica representó más del 90% de las compras que realizó, las que sumaron 50 millones de dólares, de ellos U$45 fueron de la compra a Nicaragua.
Mientras el resto de naciones del área prevén acciones para suplir su déficit, en Nicaragua a inicios de mayo, se anunció que la cosecha del frijol aumentará 2.8% en relación al ciclo anterior, lo que permite vaticinar que el país seguirá abasteciendo al resto naciones, debido que la demanda interna solo es de 1.5 y 2 millones de quintales anuales.
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Con El Salvador
Nicaragua se mantiene como el principal abastecedor de frijol rojo para El Salvador, cubriendo la gran mayoría de sus importaciones. En promedio, estas compras superan los U$45 anuales, y las proyecciones para este año no varían pues ese país estima un faltante de cerca de 450 mil quintales de frijol, lo cual se prevé sea suplido por el liderazgo nicaragüense.
La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), precisó que harán falta 450 mil quintales, ya que la producción alcanzaría 1.9 millones de quintales, por debajo de la demanda que se estima llegaría a los 2.4 millones de quintales.
Las autoridades salvadoreñas, indicaron que en 2025, el país importó 50 millones de dólares en frijoles rojos, de los cuales a Nicaragua le compró 45.5 millones de dólares, una cifra mayor a los 40.5 millones de dólares de 2024, consolidando a nuestro país como uno de los principales proveedores de ese grano, pero también de otros alimentos básicos de su dieta diaria, como maíz, queso y leche.
Según estimaciones de CAMPO, el déficit en este año se atribuye principalmente a la reducción en el área sembrada, que pasó de las necesarias 160 mil manzanas para cubrir la demanda a solo 105 mil manzanas cultivadas.


Costa Rica
En el caso de Costa Rica, en 2025 importó 57 mil toneladas de frijol, de ellas, 12 mil toneladas fueron aportadas por Nicaragua, según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) y para este 2026, esa nación seguirá acudiendo a la producción nicaragüense pues enfrenta seria reducción en las hectáreas sembradas y en la cantidad de la cosecha.
El Consejo Nacional de la Producción (CNP), informó en días recientes, que la producción de frijol en el país se redujo a la mitad en los últimos cinco años. La cifra superaba los 300 mil quintales en 2020; sin embargo, para el año pasado, la cosecha se redujo a 150 mil.
La actual situación en Costa Rica era radicalmente distinta porque, en la década de 1980, el país sembraba la totalidad del consumo nacional del grano, pero ahora los productores nacionales solo aportan el 20% del producto, mientras que un 80% se importa de diversos países, ocupando Nicaragua un rol importante.
En tanto, la Universidad Nacional (UNA), advirtió que la producción de frijol en pasa por una de las etapas más críticas de las últimas décadas.
De acuerdo con Rafael Evelio Granados Carvajal, académico de la Escuela de Ciencias Agrarias de la UNA, la producción local apenas alcanza para cubrir dos meses de consumo interno y enfrenta una reducción sostenida tanto en áreas sembradas como en cantidad de productores y rendimientos agrícolas.
En esa vía, los datos del CNP, también reflejan una fuerte disminución en el área destinada al cultivo de frijol, al indicar que entre 2018 y 2025, la superficie sembrada pasó de cerca de 16 mil hectáreas a poco más de 9 mil, una caída cercana al 50 %.


¿Y Honduras?
De acuerdo a cifras oficiales y de gremios, Honduras enfrenta un déficit cercano al millón de quintales, porque la producción de frijol ha registrado una caída significativa en los últimos años, lo que ha obligado al mercado a depender fuertemente de la importación del grano desde Nicaragua para evitar el desabastecimiento.
De acuerdo con datos del sector agrícola, el país ha dejado de producir cerca de un millón de quintales del grano básico, una situación que ha impactado directamente en el abastecimiento nacional y en la estabilidad del mercado.
El integrante del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras, Darwin Cálix, explicó que el consumo anual de frijol ronda los 2.6 millones de quintales, mientras que la producción local apenas alcanza entre 1.5 y 1.6 millones de quintales.
Esta brecha ha sido cubierta mediante la importación del grano desde Nicaragua, el cual se encuentra ampliamente distribuido en distintas regiones del país, desde el oriente hasta el occidente, pasando por la zona central, lo que evidencia el nivel de dependencia del mercado hondureño.
“Hemos dejado de producir alrededor de un millón de quintales de frijol en este periodo, pero el abastecimiento se ha mantenido porque se compra a Nicaragua”, señaló.
Según representantes del sector campesino, uno de los principales problemas para la baja producción, es la ausencia de políticas públicas sostenidas que impulsen al pequeño productor, lo que ha generado un desplazamiento progresivo del grano nacional frente al producto extranjero.