Tras una exhaustiva investigación llevada a cabo por la Medicatura Forense y la Policía Nacional, se concluyó que la muerte de Néstor Blandón, encontrado muerto en un cauce del barrio Camilo Chamorro, fue un accidente causado por un tropiezo mientras orinaba cerca del lugar, lo que resultó en su ahogamiento.
En un inicio, se observó que el joven tenía una pañoleta azul alrededor de sus ojos, lo que inicialmente sugirió la posibilidad de un acto criminal, sin embargo se supo que la víctima la llevaba puesta en su cabeza el día que murió.
El dictamen forense, tras un análisis detallado del cuerpo de Blandón, confirmó que no presentaba signos de violencia física ni indicios de lucha, lo que descartó la participación de terceros en su muerte.
Un elemento crucial en esta investigación, fue el estado de los pulmones de Néstor, que estaban llenos de aguas servidas.
Este hallazgo fue esencial para establecer la causa de su fallecimiento como un ahogamiento.
De acuerdo con las pruebas recopiladas, se determinó que Néstor había asistido a una fiesta en la Shell Waspam y luego se dirigía hacia su casa, donde vivía con su pareja en el sector del barrio Bertha Díaz.
La versión de los hechos indica que, aparentemente, Néstor, mientras caminaba cerca del cauce, sintió la necesidad de orinar y se acercó al borde del mismo.
Lamentablemente, debido a la falta de protección en esa área, tropezó y cayó boca abajo al agua, lo que lo llevó a su trágica muerte.