La economía nicaragüense inició el 2026 con un sólido desempeño. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 6.4% en enero, reflejando la continuidad del dinamismo observado en meses previos, de acuerdo con el más reciente informe del Banco Central de Nicaragua.
Este resultado también elevó la variación promedio anual a 5.3%, superando significativamente el 3.2% registrado en el mismo período de 2025, lo que sugiere una aceleración sostenida de la actividad productiva.
El impulso económico estuvo liderado por actividades clave vinculadas a inversión, consumo y exportaciones. Entre los sectores con mayor crecimiento destacan la explotación de minas y canteras 16.3%, construcción 14.6%, comercio 14.5%, hoteles y restaurantes 10.7%, intermediación financiera 6.2% y la actividad pecuaria marcó un 6.0%.
Este comportamiento evidencia una combinación de factores: mayor inversión en infraestructura, recuperación del turismo y fortalecimiento del consumo interno.


¿Qué está detrás del crecimiento?
El informe detalla que el desempeño positivo se explica por varios motores productivos, como la minería que va en aumento en la extracción de oro, principalmente.
Asimismo el sector pecuario presenta un incremento en la matanza bovina y exportaciones de ganado en pie; se suma la agricultura con una mayor producción de café y caña de azúcar.
Mientras tanto, el sector servicios mantuvo una tendencia positiva, con crecimiento en comercio, transporte, turismo, educación, salud y energía.
A pesar del panorama favorable, algunas actividades registraron caídas: la administración pública y defensa con -3.1%, seguido de la pesca y acuicultura: -1.4%, sumado a la silvicultura y extracción de madera con -1.3%
Estas disminuciones estuvieron asociadas principalmente a menor captura de productos marinos y reducción en la extracción de madera.
El desempeño del IMAE en enero confirma que Nicaragua mantiene una trayectoria de crecimiento sólida al inicio de 2026, apoyada en sectores productivos clave y el dinamismo del comercio y los servicios.
Sin embargo, los datos también reflejan desafíos sectoriales específicos, elementos que podrían marcar la evolución económica en los próximos meses.

