Nicaragua ha tenido avances significativos como resultado de las políticas de desarrollo económico y social implementadas por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, resaltó este sábado, el Presidente del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes, durante la presentación del informe económico 19 años Pueblo Presidente, ante el plenario del Parlamento, el cual se instaló en un nuevo período legislativo.
“Durante los últimos 19 años, el país ha crecido, se ha propiciado el empleo y la estabilidad en el mercado laboral, se ha protegido el poder adquisitivo de la población mediante la reducción de la tasa de inflación, se ha asegurado la sostenibilidad fiscal y externa del país, se ha salvaguardado la estabilidad del sistema financiero, se ha preservado la estabilidad macroeconómica y se ha avanzado en los objetivos sociales y de reducción de la pobreza, subrayó el titular del BCN.
Afirmó que, las políticas y acciones adoptadas son las apropiadas y que continuarán contribuyendo a la mejora del bienestar de todos los nicaragüenses. Indicó que, en este modelo de desarrollo, el Estado continuará asegurando su función regulatoria y facilitadora para que la corriente de bienes y servicios fluya, y para que los sectores productivos, emprendedores, trabajadores del campo y la ciudad, comercializadores, exportadores e inversionistas tengan los incentivos y facilidades apropiadas para alcanzar mayores niveles de producción y de riqueza.
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Asimismo, durante la exposición del informe Económico de Nicaragua en 2025, Reyes, sostuvo que la economía nicaragüense superó las expectativas de crecimiento iniciales, favorecida por la inversión y el consumo que dinamizaron la demanda interna, así como por el aumento de las exportaciones y por la continuidad de la implementación de políticas macroeconómicas apropiadas. Por el lado de la oferta, la actividad económica se encuentra en una senda de expansión robusta.
Detalló que, el Producto Interno Bruto (PIB) al tercer trimestre, evidencia acumuló un crecimiento de 4.9%, impulsada por la demanda interna, debido al dinamismo del consumo y de la inversión, lo que se vio atenuado por la disminución de la demanda externa neta y que en la producción, se destaca el desempeño de las actividades de construcción, explotación de minas y canteras, pecuario y del sector de los servicios.

“De esta manera, se espera que la economía finalice el 2025 con un crecimiento del PIB en un rango de 4.5 y 5.0 por ciento. En el mercado laboral, la tasa de desempleo permanece baja en 2.4% en noviembre y que el empleo formal continúa creciendo, así como los nuevos emprendimientos, lo que se expresa a través de un aumento en la afiliación al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social. La tasa de desempleo esperada en 2025 se ubica en un rango de 3.0 y 3.5%.
Respecto a la inflación doméstica, el funcionario del BCN, dijo que se redujo, alcanzando los niveles más bajos en varios años, ubicándose en 2.9% interanual en noviembre de 2025, favorecida por la moderación en los precios de los alimentos, el descenso gradual de la inflación internacional, menores expectativas de inflación, deslizamiento cambiario en cero por ciento, continuidad de los subsidios a bienes y servicios clave, y la efectiva coordinación de políticas monetarias y fiscales. Se espera que la inflación de 2025 finalice entre 2.5 y 3.0%.
“En la balanza de pagos, se mantiene una dinámica positiva de los flujos externos hacia la economía, destacándose el incremento de las exportaciones de mercancías y zonas francas en 12.5% interanual. En particular, el desempeño de las exportaciones de mercancías ha sido propiciado por un contexto de precios favorables para los principales productos de exportación nacional y de una estructura productiva y exportadora capaz de responder a la demanda internacional de forma competitiva”, acotó Reyes.




Señaló a su vez, que las importaciones crecen, dando impulso al consumo y a la actividad productiva y que en lo relativo a otros flujos externos, se espera que estos continúen dinámicos, en particular, los ingresos por Inversión Extranjera Directa (IED). Con esta evolución, se espera que en 2025 el superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos finalice en un rango de entre 7.0 y 8.0% del PIB.
Otros aspectos importantes del informe:
- Los balances del sector público se mantienen equilibrados reflejando superávits, determinados por el crecimiento de los ingresos tributarios y una política de moderación y focalización del gasto público. En este contexto de superávit fiscal, el Gobierno ha acumulado reservas financieras y ha garantizado la sostenibilidad de la deuda, de tal manera que el saldo de la deuda pública se ubica en 50.3% del PIB. Para 2025 se estima que el superávit fiscal finalice entre 1.0 y 2.0% del PIB.
- El sistema financiero continúa mostrando indicadores sólidos de solvencia y rentabilidad, lo que garantiza el flujo de crédito necesario para sostener el financiamiento de las actividades productivas. El proceso de intermediación financiera se ha consolidado, destacándose el desempeño de la actividad crediticia, apalancada con el crecimiento de los depósitos del público. Asimismo, se continúa observando niveles adecuados en la calidad del crédito y en la rentabilidad. La estabilidad financiera ha sido propiciada por el dinamismo de la actividad económica, que ha incidido positivamente sobre las expectativas de los agentes económicos y la capacidad de pago de los hogares y de las empresas. Adicionalmente, los indicadores de liquidez y de solvencia del sistema bancario y financieras se mantienen por encima de lo requerido.
- En este contexto de desempeño favorable de la economía, pero con desafíos derivados del entorno internacional, la política monetaria y cambiaria sigue velando por la estabilidad de la moneda nacional, propiciando condiciones financieras apropiadas para impulsar el crecimiento económico y la intermediación financiera. Las principales variables monetarias continúan reflejando un comportamiento positivo, con el numerario y los agregados monetarios creciendo, en línea con la evolución de la actividad económica. También destaca el mayor uso de la moneda nacional en las transacciones, en el marco de las políticas para propiciar el mayor uso del córdoba.
- El mercado cambiario continuó reflejando dinamismo y estabilidad, impulsado por el crecimiento económico y por factores que han favorecido la generación de flujos externos al país. Así, la mayor oferta de dólares, una política monetaria consistente con las condiciones domésticas y externas, y la posición en córdobas de los bancos y el Gobierno han propiciado que en las operaciones cambiarias del Banco Central se continúen registrando compras netas de divisas y que se mantenga una brecha cambiaria baja y estable. Esto ha contribuido al aumento de las Reservas Internacionales Brutas (RIB), que al cierre de diciembre 2025 alcanzaron un saldo de 8,325 millones de dólares, consistente con una cobertura de 3.6 veces la base monetaria y de 1.1 veces los depósitos totales en el sistema financiero, fortaleciendo la capacidad para resguardar el régimen cambiario vigente.



