Un contingente superior a los 3 mil efectivos militares será desplegado en las principales zonas productoras del país como parte del Plan de Protección y Seguridad de la Cosecha Cafetalera 2026-2027, estrategia interinstitucional destinada a resguardar la meta productiva proyectada en 3 millones de quintales de café oro.

La presencia militar se concentrará en las áreas agrícolas de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Managua, Boaco, Carazo, Nueva Guinea y Ticuantepe. El operativo se ejecuta en coordinación con la Policía Nacional, los gobiernos locales y los propios agricultores para erradicar cualquier manifestación delictiva que atente contra el desarrollo de las labores agrícolas.

El Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército Julio César Avilés Castillo, afirmó que el plan responde a un trabajo institucional aprobado por la Jefatura del Estado para asegurar los recursos operativos necesarios.

“Nuestras fuerzas militares, con sus distintos componentes, seguirán fortaleciendo la paz, la seguridad y la estabilidad en el campo para mantener en cero los delitos vinculados a este rubro”, sostuvo Avilés Castillo durante el acto de apertura.

El jefe militar recalcó que las condiciones actuales de paz en las montañas han permitido la erradicación de los robos, las extorsiones, los secuestros y las acciones de sicariato que afectaban en épocas pasadas a las fincas y rutas de transporte.

“El plan es el resultado de un trabajo institucional de diferentes entidades gubernamentales y representantes del sector café, plan que fue aprobado por los Copresidentes, Comandante Daniel (Ortega) y la Compañera Rosario Murillo, y con su aprobación se garantizan los recursos necesarios para que este plan sea exitoso… La presencia de las familias cafetaleras en este acto es la expresión clara del deseo de todos de trabajar para producir y prosperar“, añadió.

La labor preventiva de las Fuerzas Armadas fue ratificada por los productores presentes. Octavio García, de la finca Las Palmas en Jinotega, expresó que el resguardo permanente brinda confianza a la mano de obra requerida para levantar los cultivos.

En la misma línea, el matagalpino Byron Corrales destacó que la vigilancia continua en los caminos rurales otorga plena tranquilidad para trasladar la producción a cualquier hora del día o de la noche. “Todos los productores estamos unidos con el ejército y la policía para que la cosecha sea exitosa”, subrayó.

Durante el evento de apertura, empresas exportadoras, pequeños y medianos caficultores y gobiernos municipales hicieron entrega de placas de reconocimiento al Ejército de Nicaragua por su contribución activa al desarrollo productivo y la estabilidad en el campo.