El analfabetismo a que sometió el dictador Anastasio Somoza Debayle al pueblo nicaragüense, fue una forma más de dominación que implementó para perpetuar las desigualdades sociales y económicas que se vivieron en esa época, destacó este jueves la diputada Angela Espinoza, durante una mención especial en el Parlamento, al recordar el aniversario 44 de la Cruzada Nacional de Alfabetización.
“En el somozismo el analfabetismo fue una forma de dominación y exclusión, para perpetuar las desigualdades sociales y económicas en un sistema político y económico opresivo, como referente vergonzoso de las injusticias y las elites oligárquicas que no tuvieron reparo en condicionar la ciudadanía a la habilidad de leer y escribir”, manifestó Espinoza presidenta de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación.
En ese sentido, la diputada sandinista recordó que el comandante Daniel Ortega (presidente de la República), en el acto de conmemoración del 41 aniversario de la Cruzada Nacional de Alfabetización, resaltó el valor y la importancia para la humanidad que tiene la alfabetización.
“Expresó que la Cruzada Nacional de Alfabetización, obra del pueblo nicaragüense y fruto de la Revolución Popular Sandinista, es un aporte de infinito valor en la lucha de los pueblos contra la esclavitud, porque ser analfabeto es ser esclavo, expresó nuestro Presidente Comandante Daniel”, destacó.
Espinoza, destacó que la solidaridad internacional de países amigos, partidos políticos, sindicatos solidarios , el heroísmo de la juventud, la abnegación de miles de maestros y la participación de todo un pueblo, hizo posible esta batalla que permitió reducir el analfabetismo de un 50.3 por ciento a un 12.9 por ciento.
“Este hecho que fue reconocido por la Unesco. A esta gran cruzada se movilizaron 95 mil 582 brigadistas que se integraron al Ejército Popular de Alfabetización (EPA) para llevar el Pan de la Enseñanza a 406 mil nicaragüenses que aprendieron a leer y escribir”, comentó.
La legislativa, recordó que esta hazaña educativa fue una reivindicación del pueblo nicaragüense, que estaba proyectada desde antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista.
“Levantando barricadas de cuadernos y pizarras el 23 de marzo de 1980 iniciamos la más grande epopeya educativa de nuestro país, una verdadera insurrección cultural, una verdadera revolución cultural, la gran Cruzada Nacional de Alfabetización Héroes y Mártires por la Liberación de Nicaragua”, indicó.
Para finalizar, dijo que el 21 de agosto, apenas unas semanas después del triunfo de la Revolución Sandinista, en el decreto número 52 se estableció que toda persona tiene derecho a la educación, declarando de interés social la alfabetización.