El fenómeno de El Niño no supone ninguna amenaza para Nicaragua

El fenómeno de El Niño no supone ninguna amenaza para Nicaragua

Nicaragua está preparada para recibir el Fenómeno El Niño, el que tiene altas posibilidades de instaurarse en el mes de agosto, y que no supone ninguna amenaza; al contrario creará condiciones propicias para la producción en la zona agrícola, informó este miércoles Marcio Baca, Director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

“La instauración de El Niño significa, menos lluvias, siempre va a llover pero indudablemente siempre vamos a tener déficit (…) no es la primera vez que tenemos un Fenómeno El Niño, siempre hemos salido adelante con todo y las afectaciones que trae”, explicó Baca.

El especialista, puntualizó que las personas conceptualizan el fenómeno como “ausencia de lluvias, incluso hasta sequía”, sin embargo en esta ocasión las predicciones climáticas apuntan a una reducción en el registro de las precipitaciones a nivel nacional, sin verse afectados los sectores agrícolas.

Bajo esta línea, Baca mencionó un evento que sucedió en mayo de 1982, la Tormenta Aletta, que fue un sistema débil pero provocó la caída de más de mil milímetros de lluvia, cantidad suficiente para generar humedad y no afectar la productividad en el país.

El director de Meteorología, presentó las estadísticas en el que se refleja que está cerca de un 40% de probabilidades del inicio del fenómeno de El Niño, para el trimestre de mayo, junio y julio. Sin embargo para los próximos meses marca arriba del 80%.

“La atmósfera no se comparta con el grifo de una llave, que yo lo abro y comenzó a caer el montón de agua o la cerré y dejó de caer el agua, sino que son procesos que van cambiando poco a poco hasta que logra ya instaurarse completamente las condiciones del fenómeno de El Niño”, aseguró.

El funcionario, enfatizó que la duración de este fenómeno aún no es precisa por lo tanto el equipo del Ineter irá monitoreando paso a paso El Niño, esto dependiendo de las condiciones cambiantes de la atmosfera.

“De agosto a octubre está garantizado, tiende a prolongarse a 18 meses, si aparece en esta época, el horizonte de tiempo es vulgar así que no sabemos con certeza cuanto dure”, puntualizó Baca.

Finalmente, indicó que la instalación de este fenómeno no es una aflicción puesto que actualmente las tecnologías permiten salir adelante, con los asuntos del déficit de lluvias y las variaciones que provoca, no solamente en Nicaragua sino en el mundo y particularmente América Latina.