El Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) confirmó la cadena perpetua para Alfredo Antonio Lara Ortiz, de 20 años de edad; además de ratificar 60 años de prisión para su pareja Alison Yahoska Salgado Rugama, de 19 de edad, por ser autor y cómplice de los asesinatos de los hermanitas habitantes de Ciudad Belén, Distrito seis de Managua.
“Se confirma en todas y cada una de sus partes la sentencia 33-2023 dictada por el Juzgado Segundo Distrito Penal Especializado en Violencia de Managua del 28 de febrero del 2023”, señala la resolución del TAM.
Las hermanitas de 7 y 10 años fueron asesinadas la noche del 2 de septiembre de 2022 en la casa L-07 de Ciudad Belén, y sus cuerpos fueron hallados atados, envueltos en un colchón y en estado de descomposición tres días después en un predio del reparto.
El tribunal igualmente le confirmó a Alfredo Lara los cinco años de prisión por violación en grado de tentativa en perjuicio de la niña de 7 años, a quien asesinó atándole un alambre en el cuello.
Según la resolución de la Sala Penal Especializada en Violencia del TAM, Alfredo Lara deberá cumplir las condenas de manera sucesiva en la cárcel La Modelo de Tipitapa.
Asimismo, indica que la prisión perpetua es revisable hasta que el condenado haya cumplido 30 años en la cárcel.
Por otro lado, los magistrados de Apelaciones ratificaron los 60 años de prisión para Alison Salgado por ser cómplice de los dos asesinatos y por las dos tentativas de violación, pero aclaran que por disposición constitucional solo estará 30 años en la cárcel.
Según la sentencia del TAM, Alison Salgado terminará de cumplir la condena de 30 años el 9 de septiembre de 2052.
En el doble crimen también participó un adolescente, hermano de Alison Salgado, quien se declaró culpable de asesinato agravado y tentativa de violación en la niña de 10 años.
El adolescente de 16 años cumple sentencia de seis años de prisión, que es la pena máxima establecida por el Código de la Niñez y la Adolescencia.
El hermano de Alison Salgado le quitó la vida a la niña de 10 años golpeándole en la cabeza con un trozo de bloque.