El Embajador de la República Popular China en Nicaragua, Qu Yuhui, destacó este viernes, en la sesión especial de la Asamblea Nacional de Nicaragua por el 105 aniversario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh), el avance a “pasos agigantados” de las relaciones bilaterales y la profunda afinidad ideológica que une a ese partido con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Subrayó que, a pesar de que el restablecimiento de los lazos diplomáticos oficiales cuenta con menos de un lustro, la alianza estratégica se ha consolidado firmemente debido a una “gloriosa tradición revolucionaria común” y a un marcado “espíritu luchador frente a las hegemonías”.

El embajador hizo un repaso histórico por los logros del PCCh desde su clandestina fundación por un pequeño grupo de intelectuales, hasta convertirse en la fuerza gobernante más grande del planeta con más de 100 millones de militantes. Qu, dijo que la gestión del partido ha permitido transformar una nación históricamente afectada por la pobreza y las invasiones en la segunda economía mundial, logrando sacar de la pobreza a más de 800 millones de ciudadanos.

El representante de Pekín enfatizó que el modelo de desarrollo de su país demuestra que las naciones en desarrollo pueden alcanzar la prosperidad bajo sus propias condiciones, rompiendo de manera categórica el “mito de que la modernización es sinónimo de occidentalización”. Asimismo, reiteró que el crecimiento de China se fundamenta en el desarrollo pacífico y el beneficio mutuo, desmarcándose de lógicas históricas de expansión o agresión.

En el plano bilateral, el diplomático reconoció el rol activo del parlamento nicaragüense en el andamiaje legal de la cooperación, mencionando la creación del Grupo Parlamentario de Amistad Nicaragua-China y el respaldo formal a convenios macro como la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Asimismo, ratificó el compromiso de China de respaldar incondicionalmente a Nicaragua en la defensa de su soberanía, autodeterminación y dignidad nacional. Ambos países, concluyó el embajador, convergen en sus aspiraciones de desarrollo, augurando un futuro de mayor intercambio en materia de gobernanza para afianzar la justicia y el equilibrio en el orden internacional.