Trece días han transcurrido después del doble terremoto en Venezuela que ha dejado a la fecha más de 3 mil 500 muertos, sin embargo, las esperanzas por encontrar personas vivas persisten, como es el caso de los familiares de la nicaragüense, Reyna Isabel Valladares de 38 años, quien al momento de la tragedia se encontraba junto a su esposo, el venezolano, Carlos Alexander Gutiérrez, en un hotel de La Guaira.
“Gracias a Dios y gracias al pueblo de Venezuela, porque todavía hay personas buenas, hay ángeles que en realidad, sin conocernos, sin saber quiénes somos, nos han acogido, nos han ayudado, nos han colaborado con algunos transportes, nos han indicado dónde vamos a ir, dónde vamos a estar”, declaró Lanier Bismarck Hurtado Chavarría, primo de Reyna Isabel.
- Te puede interesar: Chinandeganos celebran el 47/19 con la entrega de viviendas en la Urbanización Nuevas Victorias
El compatriota viajó a Venezuela para sumarse a las labores de rescate, con la fe de que sus familiares estén con vida.
“Aquí donde estamos, son excelentes personas. Para mí Venezuela y el pueblo son muy unidos. O sea, son personas de que nunca esperé conocerlas, pero ahora que lo estoy viviendo en carne propia todo esto, veo de que son personas que son únicas”, añadió.
El venezolano Alexander Gutiérrez, emigró a España y ahí conoció a la nicaragüense Reyna Isabel Valladares, tenían tres años de casados y en junio decidieron viajar a esa nación suramericana a pasar vacaciones del 14 de junio al 15 de julio, hospedándose en el Hotel Aura, que tras el doble terremoto quedó completamente destruido.


De acuerdo a medios locales, en lo que fue este hotel, las brigadas de rescate, han detectado señales de vida, donde en las últimas horas lograron rescatar a un perrito y escucharon la voz de una persona.
“Hace muchos años en Nicaragua pasó un terremoto así, pero no fue tanto como este. La verdad es muy triste y muy doloroso para el pueblo de Venezuela por todo lo que han pasado. Nosotros viajamos hace dos días desde Nicaragua, un viaje largo, viaje intenso, horas sin dormir, horas en el aeropuerto para tratar de ver si hay una luz y una esperanza, para ver si podemos localizar a la familia que tenemos acá”, declaró el pariente de la compatriota.
Lanier Bismarck informó que su prima, tenía tres años de no visitar Nicaragua y pensaba hacerlo el próximo año para la graduación de su hijo.
Reyna Isabel junto a su esposo, se encontraban hospedados en el piso 4, habitación 45, junto a un hijo, un primo, cuñado y hermana del venezolano.
“Sacaron a un perro y escucharon una voz de una persona. Entonces, eso no alienta y nos ayuda a pensar que todos los familiares que estamos acá, pues que hay una señal de vida. Nosotros podemos disponer de muchas cosas, pero el que en realidad tiene la última palabra es Dios. Y si Él dice que hay vida, hay vida, sin importar lo que digan las personas o lo que diga lo que diga la gente, pero el único es Dios. Yo le agradezco al pueblo de Venezuela por acogernos, por ayudarnos, por ser prácticamente ángeles, porque Dios manda ángeles no en físico, sino en personas. Y yo les agradezco muchísimo porque a pesar que no conocemos a nadie, aquí nos han acogido como que fuéramos uno de ellos”, manifestó el primo de la nicaragüense desaparecida entre los escombros de La Guaria.