Gobierno restaura el Cristo Resucitado, acción que simboliza la voluntad firme de proteger y legar patrimonio

Gobierno restaura el Cristo Resucitado, acción que simboliza la voluntad firme de proteger y legar patrimonio

Finalizo con éxito el proceso de restauración del conjunto escultórico Gaudium et Spes (Gozo y Esperanza), conocido como la imagen del Cristo Resucitado, obra emblemática del arte moderno nicaragüense, creada por los maestros Rodrigo Peñalba y Fernando Saravia; y que vuelve a lucir su esplendor en el templo Santo Domingo de la capital.

Su recuperación, fue posible gracias a la decisión del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, a través del Instituto de las Culturas de Pueblos y Juventudes y en estrecha colaboración con la Alcaldía de Managua, y el acompañamiento del Cosecretario de Economía Creativa, Innovadora y Emprendedora, Luis Morales Alonso, se divulgó en una nota de prensa.

“Tras el colapso accidental de la imagen del Cristo Resucitado, ocurrido en diciembre de 2024, siniestro que ocasionó la pérdida de más del 50% de la estructura física de la escultura principal, la Presidencia de la República instruyó una asistencia técnica inmediata para salvaguardar este valioso bien cultural, ubicado en el Templo Santo Domingo de Managua”, indicó la nota prensa.

Ante este escenario, se desplegó un equipo técnico especializado para ejecutar un plan de rescate, respetando los valores originales de la obra y que combinó la precisión de la ingeniería moderna con la sensibilidad del arte plástico.

La restauración no solo se limitó a lo estético, sino que abordó problemas estructurales de fondo a través de varias fases críticas.

Se realizó una limpieza profunda y una recolección exhaustiva de fragmentos, los cuales fueron identificados mediante análisis de correspondencia con el diseño original y se instalaron refuerzos metálicos internos y se realizó un desmontaje controlado de piezas adheridas al muro para su consolidación.

Esas labores fueron lideradas por la comuna capitalina para transferir las cargas del muro original hacia una nueva estructura exenta, garantizando que la obra sea estable y segura por muchas décadas más.

Se detalló que, el proceso culminó con el anclaje definitivo de las piezas, aplicación de capas de fino y un esculpido detallado que devolvió la integridad a la imagen del Cristo.

El conjunto escultórico Gaudium et Spes fue creado a inicios de la década de 1970, concebida para el entonces nuevo Templo de Santo Domingo de Guzmán, y la obra se integró a una arquitectura moderna que rompía con el canon colonial tradicional, expresando una fe más abierta y cercana al pueblo.

La obra es fruto de la colaboración de dos de los máximos exponentes del arte nicaragüense del siglo XX: Rodrigo Peñalba, maestro y director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, responsable del diseño conceptual y pictórico; y Fernando Saravia, destacado escultor y discípulo de Peñalba, quien ejecutó el modelado volumétrico y la solución estructural.

El conjunto representa el Misterio de la Resurrección desde una visión moderna: el Cristo Resucitado emerge como figura central, estilizada y ascendente, rodeada de paneles que evocan a la humanidad y la esperanza cristiana en el mundo contemporáneo. Elaborada en concreto y estuco, la obra fue diseñada para integrarse directamente al muro del templo, formando parte inseparable de su estructura”, se reseñó en el comunicado.

También, remembró que es sobreviviente del terremoto de Managua de 1972 y que el Gaudium et Spes se convirtió en uno de los pocos testimonios artísticos que permanecieron en pie tras la tragedia, consolidándose como una obra maestra del modernismo nicaragüense, siendo un referente del arte sacro y un patrimonio cultural de la nación.

La restauración del Cristo Resucitado no solo devuelve a fieles y ciudadanos una obra de incalculable valor artístico, sino que simboliza la voluntad firme de proteger y legar la historia y el arte de nuestros grandes maestros a las futuras generaciones.

Finalmente, con la entrega de esta obra restaurada se reafirma el modelo de trabajo cohesionado entre el Gobierno Central, las autoridades municipales y la Iglesia local. Con esta acción, Nicaragua asegura la permanencia de un referente del arte sacro y un símbolo de la identidad cultural que define al pueblo nicaragüense.