Imperialismo a través de la Doctrina Monroe es la principal amenaza a la paz en el mundo

La injerencia y la incidencia de las potencias imperialistas que pretenden imponer de nuevo la Doctrina Monroe para adueñarse de nuestros países y de nuestras riquezas es el principal elemento que atenta contra la paz en el mundo, aseguró este jueves el doctor Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, al conmemorarse el décimo aniversario de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

“Son 10 años los que se están conmemorando de haber hecho esta declaración. Fue hecha después de cuatro años de haberse organizado y fundado la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), entonces 33 Estados reunidos coincidieron con ese planteamiento. En estos 10 años si empezás a revisar que ha sucedido, la injerencia y la incidencia de las potencias imperialistas atentan contra la paz, como sucedió con el golpe de Estado en Bolivia, Perú. Qué pasó en Venezuela, qué nos hicieron aquí en Nicaragua, la intentona, el deseo de poner de nuevo la Doctrina Monroe al día, es decir los imperialistas del mundo quieren adueñarse de nuestros países, de nuestras riquezas entonces ese es el principal elemento que atenta contra la paz”, reiteró el doctor Porras.

En una entrevista en Canal 8, el titular del poder legislativo explicó que esta proclama resume las aspiraciones de los pueblos de Latinoamérica y en particular de Nicaragua de vivir en paz y de resolver los conflictos por medio del diálogo, sin embargo, la declaración también identifica que los principales generadores de violencia en el mundo, son la discriminación, la diferencia entre los seres humanos, la falta de diálogo y la intervención en los asuntos internos de los Estados.

“Si vos revisas esos conflictos son generados por la misma fuerza externa. ¿Cuál fue el conflicto Venezuela-Colombia recientemente?, eso fue generado por los Estados Unidos. ¿Quién inventó al payaso de (Juan) Guaidó?, las fuerzas imperialistas, los yanquis. Es decir, todo eso es organizado desde fuera por los deseos de un imperialismo de volver a imponerse y de mantenerse totalmente hegemónico en la región y tener a los países divididos”, precisó.

El también diputado manifestó que a pesar de que hay una fuerza externa que busca como crear conflictos, provocar inestabilidad y focos de violencia como lo hemos vivimos en Nicaragua, es importante el hecho de que los 33 jefes de Estado que se reunieron en Cuba hace una década, declararon de forma unánime a América Latina y El Caribe como zona de paz; y más significativo es que diez años después a pesar de los altos y bajos el Parlamento Latinoamericano y Caribeño el 26 de enero acordaron seguir impulsando esta declaración y continuar buscando los caminos de la paz a través de la CELAC.

“Hoy América Latina y el Caribe mantienen la aspiración y el espíritu que está expresado en la proclama. Ahí está expresado claramente el principio de no injerencia, de no intervención del derecho de autonomía y de decisión de cada uno de los pueblos y gobiernos de tomar su propio camino. Ves gobiernos que no en la vía de su acción y de actuar se separan de la proclama, pero no son capaces de decir que la proclama no tiene razón. El elemento distorsionador central, el elemento que obliga y que ataca esta proclama es la presencia del imperialismo norteamericano, esa es la realidad”, puntualizó.

La Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz fue suscrita por 33 jefes de Estado y gobiernos de la CELAC, al finalizar la cumbre que tuvo lugar el 28 y 29 de enero del 2014, en La Habana, Cuba, en el que se asumieron el compromiso permanente con la solución pacífica de controversias para desterrar el uso o la amenaza de la fuerza en la región.