Entre enero y septiembre de este año, la industria láctea nicaragüense registró un volumen de producción que asciende a 130.7 millones de libras entre quesos y cuajadas. Las cifras reflejan el dinamismo de una cadena productiva orientada tanto al consumo nacional como a los mercados internacionales, según el más reciente monitoreo del Ministerio Agropecuario (MAG).

La entidad añadió que el rendimiento del sector se apoya en una sólida infraestructura territorial compuesta por más de 600 establecimientos procesadores —entre plantas industriales y procesadoras artesanales— distribuidos a lo largo del país.

El MAG sostuvo que esta red productiva ha permitido garantizar la oferta continua en los mercados locales y, al mismo tiempo, responder a la demanda de exportación, teniendo a la región centroamericana como su principal destino.

Asimismo, precisó que el queso y la cuajada continúan posicionándose como pilares esenciales de la dieta diaria de las familias nicaragüenses, lo que asegura un consumo interno constante.

A la par del abastecimiento doméstico, el flujo de divisas generado por el envío de derivados lácteos al exterior se consolida como un motor clave para la estabilidad y el crecimiento de la economía nacional, señaló el MAG.