La selección de Japón volvió a demostrar su poderío en el Mundial de Béisbol Sub-23 al imponerse 5-1 sobre Cuba, en un encuentro disputado en el Estadio Roberto Clemente, de Masaya. Con este resultado, los nipones conservaron su invicto y mejoraron su balance a tres victorias sin derrotas, mientras que los cubanos quedaron con marca de 1-2.

El conjunto japonés tomó la delantera desde el primer episodio, pero Cuba respondió en el segundo capítulo para emparejar las acciones a una carrera por bando. Sin embargo, el partido dio un giro en la quinta entrada, cuando la ofensiva nipona desató un ataque de cuatro carreras que terminó por inclinar la balanza y encaminar la victoria.

Desde la colina, por los asiáticos Yuma Aji se apuntó el triunfo después de trabajar cinco entradas, permitir cuatro imparables y una carrera limpia, además de recetar seis ponches. El relevo japonés, a cargo de Manato Fujii y Rui Yamaguchi, mantuvo a raya a los bateadores cubanos y aportó otros seis ponches para completar una destacada actuación de 12 oponentes que abanicaron.

Con el madero, Koki Matsuhisa bateó de 2-2, anotó dos carreras y negoció un boleto, mientras que Hanon Kudo también conectó dos imparables en tres turnos. Kikyu Yamashita y Kenshin Hatsutani aportaron dos carreras impulsadas cada uno. Por Cuba, Rafael Álvarez anotó una carrera y Yassel Conrado produjo la única anotación de su equipo.

Japón terminó el desafío con siete imparables y sin cometer errores, frente a los cinco hits de Cuba, que no pudo descifrar el trabajo del pitcheo rival y sufrió su segunda derrota en la mundial.