Juventud nicaragüense ratifica su compromiso con la paz en el 96 aniversario del natalicio de Rigoberto López Pérez

Desde la rotonda Rigoberto López Pérez de Managua, diferentes organizaciones juveniles realizaron este martes un homenaje al héroe nacional que ajustició al dictador Anastasio Somoza García, en el 96 aniversario de su natalicio.

“Estamos recordando a nuestro poeta, músico revolucionario, Rigoberto López Pérez, aquel que en su carta testamento le decía a su mamá que lo suyo no era un sacrificio, sino un deber que esperaba haber cumplido. Y es que ese acto de amor cometido aquel 21 de septiembre, cuando marcó la pauta del principio del fin de la tiranía en Nicaragua, se inmolaba, se multiplicaba su conciencia en el corazón de todos y todas las y los nicaragüenses”, expresó Kevin Maltez de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN).

En la actividad, diferentes organizaciones juveniles efectuaron presentaciones artísticas acompañadas de música revolucionaria; posteriormente dedicaron una flor para Rigoberto y reiteraron su compromiso de continuar con el legado del héroe nacional.

“Aquí estamos todos aquellos que tenemos el deber, la obligación con la patria de defender la paz a costa de lo que sea, defendiendo los intereses del pueblo nicaragüense, de las familias nicaragüenses. Un legado que han llevado adelante nuestros Copresidentes Comandante Daniel y Compañera Rosario, legado vigente de Rigoberto ante las nuevas agresiones imperiales y que sepan los enemigos de la patria que la juventud está comprometida hoy más que nunca en seguir ese legado defendiendo la paz hasta con la vida propia, si fuese necesario, como lo demostró Rigoberto López Pérez”, añadió el dirigente de UNEN.

Así mismo, en la ciudad de León, desde tempranas horas de este martes, la militancia sandinista, población, autoridades municipales, llevaron cabo una diana que recorrió las principales calles, en saludo al héroe nacional.

Rigoberto López Pérez, poeta revolucionario, nació en la ciudad de León un 13 de mayo de 1929. La tarde del 21 de septiembre la dedicó a estar con su madre, a la que leyó el poema Confesión de un Soldado, después se vistió con una camisa blanca y un pantalón azul y se dirigió a la Casa del Obrero donde se celebraba una fiesta a la que acudía el dictador, donde le asestó cinco disparos de revólver, tras la acción, Somoza fue llevado a un hospital militar estadounidense en Panamá donde falleció ocho días después.

En tanto, Rigoberto López Pérez recibió una lluvia de balas que le quitaron la vida inmediatamente y según la versión recogida por el teniente Agustín Torres Lazo en su libro La saga de los Somoza, su cuerpo fue sepultado en el actual Recinto Universitario Rubén Darío de la UNAN-Managua.