La alfabetización en Nicaragua no es un simple acto educativo, sino una ruptura de la dominación profunda, aseveró este miércoles la diputada Isaura Chavarría en una mención especial ante el plenario de la Asamblea Nacional, por el aniversario 43 de la Cruzada Nacional de Alfabetización y el 44 aniversario de fundación de la Juventud Sandinista 19 de Julio.
“Alfabetización es liberación, es rebelarse contra la injusticia, contra la opresión y dominación. Nicaragua en 1979, al triunfar la Revolución, se encontraba con altos índices de analfabetismo de 52 %, y como ejemplo en Matagalpa se encontraba en un 74 % y en Río San Juan en un 97%, esto significa de que cada 100 personas solamente 3 sabían leer y escribir”, manifestó Chavarría.
La legisladora, agregó que por muchos años las familias nicaragüenses fueron objetos del engaño, humillación, opresión e injusticia, una verdadera y nefasta herencia del empobrecimiento en que estaba sumergido el pueblo nicaragüense, pero que con el triunfo de la Revolución Sandinista se planteó una misión cristiana y solidaria, una revolución educativa, cultural y de liberación que inició el 23 de marzo de 1980 y concluyó el 23 de agosto.
“Ante esta situación sin dudarlo y siguiendo el legado de los héroes y mártires, con el FSLN al frente, se plantea una gran misión cristiana y solidaria; planifica y organiza la gloriosa Cruzada Nacional de Alfabetización que constituyó una epopeya gigantesca para la Revolución. Un hecho apoteósico histórico, una revolución educativa, cultural y de liberación que inició el 23 de marzo de 1980 y concluyó el 23 de agosto”.
Chavarría, recordó que el llamado se hizo a todo el pueblo y se unieron miles de brigadistas, jóvenes, maestros que integraron el Ejército Popular de Alfabetización (EPA), quienes se fueron a las comunidades de toda Nicaragua cargando sus mochilas de amor, esperanzas, lápices y cuadernos.
“Nos acompañaron maestros de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua, ANDEN, cumpliendo el mandato del Comandante Carlos Fonseca cuando dijo ‘y también enséñenles a leer'”, destacó.
La parlamentaria, señalo que esta epopeya también significó un símbolo del mejoramiento humano.
“Durante la cruzada los brigadistas se movilizaron a lo largo de Nicaragua, cruzando ríos, montañas en camiones, lanchas con la esperanza y la fe de convertir la oscurana en claridad y cuando las familias campesinas miraban llegar a los brigadistas, eran recibidos con mucho amor y alegría y mientras los campesinos aprendían a leer y escribir, los brigadistas también aprendieron de la vida del campo, a preparar la tierra, sembrar y recolectar la cosecha”, explicó.
La legisladora, indicó que al llegar el momento de la despedida, pasaron seis meses, “pero nos llenaba el saber que dejábamos una luz encendida en la conciencia y en el corazón de cada alfabetizado”.
Chavarría, agregó que esta hazaña educativa fue una gran victoria, porque se logró reducir el analfabetismo del 52% al 12.9%, posicionando a Nicaragua como un ejemplo en el mundo, porque logró muchos reconocimientos, entre ellos el otorgado por la UNESCO al conceder el título “Memoria de la Humanidad”.
Para finalizar, Chavarría recordó a los 59 héroes y mártires que fallecieron durante el transcurso de la Cruzada Nacional de Alfabetización, entre ellos maestros, trabajadores de la salud, y el caso especial de 9 alfabetizadores que fueron asesinados por la contrarrevolución, entre ellos Georgino Andrade, el 18 de mayo de 1980.