Estados Unidos con su gobierno a través de la historia son enemigos de la humanidad, terroristas y lobos disfrazados de corderos, aseveró este martes el diputado Filiberto Rodríguez, presidente de la Comisión de Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos, en una mención especial ante el plenario de la Asamblea Nacional, sobre la detonación de la bomba atómica que hace 78 años dejó miles de muertos en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.
“Hace 78 años los principales enemigos de la humanidad destruyeron las ciudades japonesas valiéndose de los eventos que desarrollaban en la segunda guerra mundial, la guerra del Pacífico, el bombardeo realizado por los japoneses a base militares fue la excusa perfecta para lanzar las bombas atómicas”, manifestó Rodríguez.
El legislador, agregó que el yanqui invasor, imperialista, ladrón y asesino, todos los días maquina formas de matar presidentes en el mundo, para violar los derechos de las personas y se enjuaga la boca hablando de democracia.
“Recordamos tristemente lo sucedido en Hiroshima y Nagasaki, dos pueblos libres, dos pueblos inocentes que sufrieron la muerte el 6 y el 9 de agosto de 1945, murieron niñas, niños, ancianos, gente inocente por la bomba atómica lanzada por el único país del mundo que ha lanzado la bomba atómica el imperialismo criminal”, recordó Rodríguez.
Por otra parte, el diputado destacó que Nicaragua con el gobierno Sandinista exige justicia contra el yanqui que debería estar sentado en el banquillo de los acusados.
“Este yanqui invasor mata y roba los recursos naturales de los pueblos, ese yanqui que invade con sus tropas, a ese yanqui que sacó al general Sandino en 1933 de (Nicaragua). Hoy la humanidad no puede olvidar este hecho ocurrido hace 78 años, son víctimas del imperio siempre. 78 años de terrorismo de Estado”, puntualizó.
La bomba atómica lanzada el 6 de agosto de 1945 fue la primera utilizada contra una población civil de Hiroshima, matando a 70 mil personas y a esta le siguió otra el 9 de agosto, en la vecina Nagasaki, asesinando a 40 mil japoneses.
Estos ataques formaron parte de la estrategia de Estados Unidos para forzar la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).