Nicaragua celebra este lunes el aniversario 44 del Día de la Alegría, con motivo de la huida del dictador Anastasio Somoza Debayle, el 17 de julio de 1979.
Esta fecha representa para los nicaragüenses el fin de la dictadura más cruel y sanguinaria en el continente americano; le fin de la represión y la explotación en el país, tras haber estado sumido a los intereses políticos y económicos de Estados Unidos (EE.UU.), desde 1937 bajo esa dinastía de los Somoza.
Los nicaragüenses siempre recordaran ese día, cuando los medios empezaron a informar de la huida de Somoza con un sequito de sus familiares y adeptos fieles. La euforia fue tremenda y no se hizo esperar la celebración, celebración que hoy en día aún estremece a un pueblo que siempre lucha para que jamás vuelva el somocismo.
Somoza Debayle estuvo en el poder desde el 1 de mayo de 1967 hasta mayo de 1972. Después asumió el 1 de diciembre de 1974 hasta 1979, fecha en la que emprendió la huida hacia EE.UU., debido a la insurrección popular vanguardizada por el Frente Sandinista de Liberación (FSLN).
La dictadura somocista había utilizado a la Guardia Nacional (GN) para aterrorizar a los sectores políticos alternativos, censurar los medios de comunicación, y lo más nefasto; torturar y asesinar sin piedad a los jóvenes y al pueblo mismo, que luchaban por una Nicaragua libre de la dictadura .
Tras su huida, Somoza realizó viajó a Guatemala y después a Paraguay, donde por último fue ajusticiado con impacto de bala por un guerrillero argentino del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Dos días después, el país era declarado territorio libre (19 de julio de 1979), y el pueblo tomó el poder con la Revolución Popular Sandinista para sacar al pueblo de la postración y miseria en que había permanecido por más de cuatro décadas.
Desde esa inmemorable fecha, el pueblo nicaragüense encabezado por el FSLN, realiza diferentes actividades conmemorativas, desde dianas hasta actividades recreativas con la niñez y las familias, además se suman a las propias dentro del marco del aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista. Celebrar el Día de la Alegría, es también rendir honor a todos los héroes y mártires que ofrendaron sus vidas para ver caer a la dinastía somocista, y permitir que la Revolución asumiera los destinos del país, que camina por el sendero del progreso y desarrollo, que miles no pudieron ver, pero que sus frutos de sus acciones, hoy se ven por todo el territorio nacional.