El 17 de septiembre de 1980 fue ajusticiado el último “marine” expulsado de Nicaragua, el dictador Anastasio Somoza Debayle, por un comando guerrillero en Asunción, capital de Paraguay.
Tras huir de Nicaragua, el 17 de julio de 1979, en los albores de la Revolución Popular Sandinista, Somoza se refugió en Paraguay, que vivía la dictadura de Alfredo Stroessner.
Medios internacionales relatan que un comando guerrillero atacó el automóvil Mercedes Benz de Somoza, asestando 18 balazos al dictador, causándole la muerte y acabando con los genes malignos de una dictadura que había sometido al pueblo de Nicaragua.

Las primeras informaciones sobre el ajusticiamiento del tirano relataban que había 3 argentinos y 1 chileno involucrados en el ataque, (situación que no fue comprobada) ante ello, el gobierno de Strossner cerró las fronteras con Brasil, Argentina y Bolivia.
Durante la muerte del tirano también fueron asesinados su chofer César Gallardo, y el colombiano Joseph Beittiner, un asesor financiero que había llegado el día anterior procedente de los Estados Unidos.
A 44 años de la muerte del último marine, Nicaragua hoy vive la segunda etapa de la Revolución con proyectos que benefician a todo el país con proyectos y programas dirigidos por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.
