La Fiscalía acusó este jueves por homicidio a título dolo eventual a Douglas Otoniel Orozco Cruz, quien manejaba ebrio el bus que provocó el accidente en Rancho Grande, Matagalpa, el 23 de diciembre, y donde perecieron 20 pasajeros y 22 resultaron lesionados.
La acusación fue interpuesta en el Juzgado Distrito Penal de Audiencia de Matagalpa y también se incluye a Luis Chavarría López, dueño de la unidad de transporte colectivo, por el delito de comisión por omisión.

A su vez Orozco, enfrenta cargos por homicidio frustrado y exposición y abandono de personas para las víctimas sobrevivientes.
La parte acusadora determinó que ambos pudieron prever la tragedia, ya que conocían del estado de embriaguez del conductor, sin embargo el dueño del bus dejó que el irresponsable chofer conduciera la unidad.
Según la investigación, la mañana del 23 de diciembre, el conductor iba a exceso de velocidad (más de 100 km/h) en la bajada del puente La Mancera, donde perdió el control del vehículo, originado que se volcara en la baranda del puente, dejando la cifra fatal de muertos y lesionados.

Se espera que este viernes, ambos sujetos comparezcan en audiencia preliminar ante los tribunales de Matagalpa, a fin que un judicial determine que medidas cautelares les aplicará.