Managuas reviven el repliegue a la Hacienda El Vapor, una operación táctica del FSLN

Managuas reviven el repliegue a la Hacienda El Vapor, una operación táctica del FSLN

La Gesta Heroica de El Repliegue táctico hacia la Hacienda el Vapor, salió del barrio San Judas a las 8 de la mañana del día 16 de junio 1979, eran alrededor de 3 mil personas, entre civiles y guerrilleros, y este sábado miles de managuas revivieron esa caminata que representó hace 46 años, salvar vidas y reorganizarse para volver entrar a la capital para seguir combatiendo a la guardia genocida de Somoza.

Con mucho entusiasmo y energía sandinista, en homenaje al Comandante Carlos Fonseca, Padre de la Revolución, se emprendió el camino que usaron los guerrilleros y civiles ante el asedio de la sanguinaria guardia somocista, que había entrado San Judas con tanquetas, fusiles M16, usaban los rockets, bombas incendiarias y la famosa ametralladora 50 para aniquilar la resistencia.

Fueron 7 días de eternos combates contra el armamento pesado de la guardia y los guerrilleros presentaron algunos problemas de municiones, la comida se agotaban, y tenían muchos heridos, de ahí se tomó la decisión de realizar el repliegue de fuerzas y reorganizarse.

Este sábado, retumbó de nuevo el grito de Patria Libre o Morir, Patria o Muerte, en la garganta de miles de jóvenes de la Juventud sandinista, combatientes históricos y familias en general, quienes manifestaron su compromiso de respaldo el Gobierno y homenajearon a los héroes y mártires asesinados por la guardia en la operación táctica del FSLN de hace 46 años.

La caminata partió del sector de El Ceibo, avanzando a través de Loma Linda hasta llegar a la emblemática hacienda, recordando con ello la hazaña de la población de San Judas, que con valentía se replegaron hasta este punto para sumar fuerzas y enfrentarse a la dinastía, lo que devino casi un mes después, al triunfo final de la Revolución Popular Sandinista.

Esta caminata es más que un acto conmemorativo; es una reafirmación histórica y emocional del legado de Carlos Fonseca y de la gesta heroica que precedió la liberación nacional. Es también un puente entre generaciones, un recordatorio de que aquello que se logró en 1979 continúa siendo relevante y que —como decía Fonseca— “el tiempo lo tenemos dedicado a la Revolución y a la Patria”.