Johana Flores Ministra del Ministerio de la Familia (MIFAN), informó sobre la preocupación de las barbaries cometidas, por sacerdotes y hasta obispos, quienes aprovechándose de su autoridad y manipulación hacia las familias, cometen actos que delinquen contra la autoridad y honor de la niñez y adolescencia nicaragüense.
“Demandamos y exigimos justicia en nombre de las familias nicaragüenses y especialmente de las víctimas de abusos sexuales, cometidos por personajes que no pueden ser considerados pastores aunque se vistan con hábitos para proteger sus atrocidades” exhortó Flores.
La titular de la institución gubernamental, ejemplificó el caso ocurrido entre diciembre de 2021 y abril de 2022, en Boaco, donde el sacerdote José Leonardo Urbina Rodríguez, de 51 años, abusó de una niña de 12 años, de iniciales M.J.V.S.
Dicho sacerdote fue acusado y enjuiciado por los delitos de: abuso sexual en concurso real de violación a una menor de edad y lesiones psicológicas leves.
El Código de La Niñez y Adolescencia, en el arto. 27 dice: En caso de maltrato físico, psíquico, moral, abuso sexual, o explotación en contra de las niñas, niños y adolescentes por parte de sus padres, madres, tutores o cualquier otras personas, podrán ser juzgados y sancionados conforme la legislación penal vigente.
La Ministra aseveró que el Gobierno de Nicaragua, condena enfáticamente, argumentos que defienden a un sacerdote violador, cuando es del conocimiento de la familia eclesiástica, las reiteradas denuncias del Papa Francisco sobre la impunidad de estos personajes.
“Reclamamos por estas expresiones inauditas del Obispo y de la Diócesis de Granada, que consideramos en rebeldía ante la guía pastoral del Papa Francisco, en actos terribles de pederastia, mereciendo el repudio y condena absolutos de las instituciones y familias en todas partes”, dijo
Finalizó diciendo: exigimos condena pública y que se pida perdón a las víctimas de atrocidad machista y perversa.