MINSA aplica medidas antiepidémica a 1, 600 viviendas en Batahola Sur

MINSA aplica medidas antiepidémica a 1, 600 viviendas en Batahola Sur

Mil 600 viviendas del barrio Batahola Sur fueron atendidas este miércoles, por brigadistas del Ministerio de Salud (MINSA), en la continuación de la lucha antiepidémica contra enfermedades vectoriales y prevenir la propagación de estás, transmitidas por mosquitos.

La doctora Ligia Aragón del Centro de Salud Francisco Morazán, orientó a la población de cuáles son las prioridades de este programa, que se fundamenta en la eliminación de criaderos, aplicación de abate a pilas y barriles con agua de uso diario.

“Hoy (miércoles), estamos con los compañeros del Programa de Enfermedades de Transmisión Vectorial del Ministerio de Salud, precisamente para seguir brindándole salubridad a la población. Gracias a Dios y a nuestro Buen Gobierno, tanto del compañero Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, estamos visitando los hogares para hacer control de estas enfermedades”, expresó Aragón.

Añadió que, durante las visitas a las viviendas, orientan a las familias sobre el paso a paso para evitar ser víctima del dengue, chikungunya y Zika, como parte del Modelo Familiar y Comunitario en Salud, que promueve una medicina preventiva, de manera gratuita y menos peligrosa para la vida.

“En cada hogar visitado, se explica a las familias que el zancudo transmisor del dengue se reproduce en aguas limpias, en recipientes que muchas veces están en el patio de nuestras casas y nos los ocupamos”, explicó la doctora.

Asimismo, aclaró que el abate es un compuesto químico que no causa ningún daño al ser humano, ni a las mascotas como gatos o perros. Pero, sí ayuda a destruir la larva del zancudo, que en cuestión de pocos días pasa de su etapa acuática a su adultez y es ahí que se convierte en enemigo para el bienestar de las familias.

“Aplicamos el abate que nos es dañino para la población y que va a proteger sus depósitos útiles principalmente pilas y barriles, pero a su vez, lo más importante es darle una vuelta al patio de su casa en compañía de los brigadistas para descubrir dónde pueden estar esos depósitos que conocemos popularmente como calachitos que pueden llenarse de agua y convertirse en un criadero de zancudos transmisores del dengue”, puntualizó Aragón.