El Ministerio de Salud (MINSA), dio un paso significativo en la modernización y ampliación de su programa de inmunizaciones gracias a la entrega de dos cámaras frías, proporcionadas a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el gobierno de Canadá.
Está valiosa contribución fue anunciada este lunes por Enrique Pérez Flores, Representante Interino de la OPS en Nicaragua.
Estás cámaras frías, tienen una función dual, siendo capaces de mantener vacunas a dos tipos de temperaturas, tanto para congelación como para refrigeración, y esa versatilidad aumenta la capacidad del MINSA, para almacenar vacunas que requieren diferentes condiciones de temperaturas, explicó Pérez Flores.

Según el experto, con este equipo, el órgano de salud de Nicaragua, dispone de una capacidad de almacenamiento de hasta 2 millones de vacunas, lo que representa un avance significativo en la gestión adecuada de las vacunas en el país.
Por su parte, el Secretario General del MINSA, Carlos Sáenz, destacó la importancia histórica de este logro, al recordar que antes del triunfo de la Revolución Popular Sandinista en 1979, Nicaragua no tenía un programa de inmunización establecido.
Remembró, que fue en 1980, que se creó este programa de inmunización, marcando el inicio de jornadas masivas de vacunación en todo el territorio nacional, y que esa campaña se centró en la protección de los niños contra siete enfermedades, incluyendo la polio, el sarampión, la rubeola y el tétano neonatal.
“Como resultado de estos esfuerzos, el último caso de polio en el país se registró en 1981”, detalló Saénz.
La inversión total en este proyecto asciende a unos 188 mil dólares, y el médico, subrayó que con la incorporación de estas dos cámaras frías, el Centro Nacional de Biológicos ahora cuenta con ocho cámaras en sus instalaciones.

Además de estas cámaras frías, Nicaragua ha establecido bancos de biológicos y una red de almacenamiento con distintos tipos de temperatura, reforzando así su capacidad para mantener las vacunas en condiciones óptimas, declaró.
“Esta inversión y modernización en la infraestructura de almacenamiento de vacunas demuestra el compromiso del MINSA en la protección de la salud pública en Nicaragua y su continuo esfuerzo por garantizar la disponibilidad y calidad de las vacunas esenciales para la población”, señaló funcionario.
Con estas mejoras, Nicaragua está mejor preparada para enfrentar los desafíos de la inmunización y asegurar un futuro más saludable para los nicaragüenses.