La Asamblea Nacional aprobó este miércoles una resolución de condena contra la quema de un Corán, el libro sagrado de los musulmanes en Estocolmo, Suecia el 28 de junio pasado. Esto ocurrió justo en el primer día del Eid al Adha o Fiesta del Sacrificio, una de las festividades más importantes del mundo musulmán.
Por medio de la declaratoria, la Asamblea Nacional dejó claro al mundo que “Nicaragua tiene como principio, entre otros, el respeto a la dignidad de la persona, basado en valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias; y además se reconocen los derechos de libertad religiosa”.
Asimismo agrega el texto, que existe consenso internacional sobre el respeto a los derechos de libertad religiosa, basado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y diversos instrumentos jurídicos e internacionales, entre los que se destaca el Plan de Acción de Rabat, que prohíbe a los gobiernos y sus autoridades, sociedad en su conjunto y a los medios de comunicación realizar apología del odio nacional, racial o religioso, la discriminación étnica, la hostilidad y la violencia contra los símbolos de la fe y creencias porque violan el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Por otra parte, la resolución recuerda que en todos los países del mundo, a excepción del vaticano, existe población musulmana representando aproximadamente el 22% de los habitantes del planeta.
POR TANTO
La Asamblea Nacional en uso de sus facultades que le otorgan el Artículo 138 de la Constitución Política de la República de Nicaragua y el numeral 4) del Artículo 92 de la Ley N°. 606, Ley Orgánica del Poder Legislativo, con sus reformas incorporadas.
DECLARA
Primero: Condenar enérgicamente el acto ocurrido en Estocolmo, hecho que violentó los derechos de libertad religiosa y fomenta el odio, la violencia, la intolerancia, xenofobia y la discriminación étnica-cultural contra los pueblos musulmanes.
Segundo: Lamentar que las autoridades suecas hayan creado condiciones jurídicas e institucionales que fomentan conflictos interreligiosos e interétnicos; y hechos violatorios a los derechos humanos, en lugar de contribuir a la paz, fraternidad, reconciliación y la convivencia armónica.
Tercero: Exhortar a gobiernos, parlamentos, instancias de Naciones Unidas, Organismos que defienden los derechos humanos y medios de comunicación a que rechacen estos hechos, por ser violatorios del derecho internacional y los derechos de los pueblos.
Cuarto: Demandar al gobierno de Suecia y sus autoridades a tomar todas las medidas necesarias para que no se repitan hechos de esta naturaleza, que ponen en riesgo la vida, la estabilidad emocional y espiritual, la paz, la convivencia armónica y el ejercicio de los derechos culturales y religiosos de la comunidad musulmana.
Quinto: Publíquese la presente Declaración Legislativa en La Gaceta, Diario Oficial.