El Parlamento de Nicaragua aprobó este jueves “un poderoso instrumento de lucha mundial contra la pesca ilegal y contra la explotación pesquera ilegal, que no la hacen los pescadores artesanales, la hacen las grandes transnacionales del sector pesquero, que hacen un gran negocio y además reciben subvenciones de su Estado de pabellón (origen) La ratificación del acuerdo posiciona a Nicaragua como un actor responsable en la gobernanza de los océanos”, afirmó el Presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Wálmaro Gutiérrez.
El “instrumento” a que hace referencia el diputado, es el Decreto Legislativo de Aprobación al Protocolo de Enmienda del Acuerdo de Marrakech por el que se establece la Organización Mundial del Comercio, Acuerdo sobre subvenciones a la pesca, adoptado en Ginebra el 17 de junio de 2022 y con el cual se prohíbe las subvenciones a la pesca ilegal no declarada y no reglamentada, que son un factor clave en el agotamiento generalizado de las poblaciones de peces en el mundo.
En la exposición de motivos de la iniciativa, se indicó que el acuerdo representa un logro histórico para los miembros del convenio, ya que es el primer acuerdo de carácter multilateral que se centra en la conservación del medio ambiente y la sostenibilidad de los océanos.
“La segunda gran medida es la prohibición de subvenciones a la pesca de poblaciones sobreexplotadas. En otras palabras, el acuerdo establece medidas de protección muy importantes en el caso de que se vaya a explotar un recurso pesquero, que tengamos la seguridad de que el tipo de producto del mar, el producto pesquero que se está explotando ahí, sea sostenible y una explotación racional, tenga una explotación racional”, precisó Gutiérrez respecto al convenio internacional refrendado.
Subrayó, que la ratificación del acuerdo posiciona a Nicaragua como un actor responsable en la gobernanza de los océanos.
Asimismo, ilustró que se establece la prohibición de las subvenciones a la pesca en las zonas no reguladas de alta mar al considerar que este tipo de explotación, en muchos casos indiscriminada, no la hacen los pescadores artesanales.
“Los pescadores artesanales no se profundizan en alta mar para hacer este tipo de explotación. Por lo tanto, este acuerdo establece medidas de protección importantes cuando no hay medidas de ordenamiento racional de la explotación de este producto”, sostuvo el parlamentario.
Además, Gutiérrez especificó que se pueden establecer cinco grandes beneficios para Nicaragua:
- Promueve la preservación de nuestros recursos marinos, los cuales son vitales para nuestra seguridad alimentaria y para conservar nuestra biodiversidad.
- Acceso a mercados internacionales. Ahora, muchos países ya están exigiendo certificaciones de sostenibilidad para los recursos pesqueros.
- protección a nuestros pescadores artesanales. Este acuerdo busca limitar subvenciones perjudiciales que siempre han favorecido a la pesca industrial en detrimento de los pescadores artesanales.
- Cumplimiento de compromisos de carácter ambiental.
- Evita sanciones y disputas comerciales porque no adoptar medidas para controlar la sobrepesca o la explotación irracional de este recurso pesquero podría exponer a Nicaragua a sanciones o restricciones comerciales en esta materia.
“Desde todo punto de vista es un acuerdo muy beneficioso para las y los nicaragüenses porque está en línea con nuestra Constitución Política, está en línea con nuestra ley de pesca y agricultura está en línea con nuestros acuerdos internacionales contraídos especialmente en materia de la explotación racional de nuestros recursos naturales y yo creo que es una expresión clara de respeto a la Madre Tierra”, finalizó Gutiérrez.