El Comandante Daniel Ortega Saaavedra, mandatario de Nicaragua, rindió homenaje por el 50 aniversario del paso a la inmortalidad del jugador de béisbol puertorriqueño, Roberto Enrique Clemente Walker quién falleció a los 38 años, un 31 de diciembre, mientras traía ayuda humanitaria para las víctimas del terremoto de 1972, ocurrido la madrugada del 23 se diciembre.
“Roberto Clemente quedó sepultado en el mar, pero su alma, su espíritu solidario quedó en el alma de los nicaragüenses”, destacó el presidente nicaragüense.

De la misma manera el Jefe de Estado, puntualizó que el principio humanitario de amar al prójimo, era una cualidad que tenía el jugador de béisbol y eso quedó evidenciado en su gesto de amor y solidaridad con las familias nicaragüenses.
“Si en la humanidad tuviésemos ese tipo de comportamiento solidario, reinaría la paz en el mundo, por eso es que, el ejemplo de Clemente, un ejemplo que lo tenemos que asumir los nicaragüenses, los maestros, los trabajadores de la salud, la juventud, los niños tomar de ejemplo a Clemente, un ejemplo de lo que es la práctica ejemplar de un ser humano extraordinario que cumplió con ese principio ¡Ama a tu prójimo como así mismo! Y Clemente amó a Nicaragua, amó a este pueblo como así mismo”, manifestó el mandatario durante el acto de homenaje.

Asimismo el Líder Sandinista, resaltó el hecho de que el pelotero dio su vida por Nicaragua y será recordado como lo que es un Héroe Nacional para la nación pinolera y el mundo.
“Estamos rindiendo homenaje a un Héroe, a un pelotero, a un jugador de origen puertorriqueño, que dio su vida por Nicaragua, Roberto Clemente”, dijo el Comandante Daniel.
El acto se realizó en las afueras del antiguo Estadio Nacional en Managua. Estuvieron presentes la Alcaldesa de Managua Reyna Rueda; el Vicealcalde Enrique Armas y el Dr. Gustavo Porras, Presidente de Asamblea Nacional.

Para finalizar el Mandatario de la República de Nicaragua, expresó que el alma de Roberto Clemente quedará siempre en corazón de los nicaragüenses y puertorriqueños, por su valentía y empatía con las familias que vivían un dolor inmenso, por las pérdidas humanas y materiales que les dejo el desastre natural.