Jueves, 7 de Julio, 2022
Managua, Nicaragua
En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo.
Queridos Hermanos de las Comunidades Musulmanas del Mundo:
En estos días de glorificación de los rituales sagrados de Dios en que se celebra el Eid Al-Adha, y los peregrinos cumplen con los rituales del Sagrado Hajj, expresamos, en nombre del pueblo y Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua, y en nuestro propio nombre, nuestras más sinceras felicitaciones y mejores deseos de paz, prosperidad y bienestar.
Al celebrar el bendito Eid Al-Adha, pedimos a Dios que colme de bendiciones a los huéspedes del más misericordioso, los peregrinos de la antigua casa de Dios, que realizan el sagrado Hajj.
No hay duda de que esta ocasión, sagrada y querida para las almas y corazones de los Musulmanes de todo el mundo, conlleva muchas connotaciones y significados de fe. El sacrificio y la redención son un cumplimiento, sincero y fiel, de la voluntad de Dios Todopoderoso.
Asimismo, la realización del Hajj, ese viaje sagrado y obligatorio para todo musulmán, que enfatiza la grandeza, majestuosidad y sinceridad de la fe y la adoración pura de Dios; demuestra la capacidad de la persona musulmana para adherirse a una moral virtuosa, evitando los malos comportamientos y actuando siempre con paciencia y prudencia, purificándose del pecado ante las penurias, alcanzando mayor cercanía a Dios y mereciéndose su misericordia y perdón.
El ambiente espiritual puro de las grandes ocasiones religiosas de todas las religiones del mundo, purifica los corazones y almas y crea un estado de recuperación y preparación para continuar alcanzando más victorias para nuestros pueblos dignos y merecedores de la paz y el buen vivir y constituyen oportunidades especiales para reconocer la igualdad y equidad entre los pueblos del mundo, profundizando la conexión entre prójimos y rechazando cualquier manifestación de discriminación por motivos de raza, etnia, costumbre, idioma, religión, preferencia política, o cualquier otra, que pretenda crear barreras entre nuestros pueblos y países.
Reiteramos nuestra adhesión al diálogo, en el marco de la preservación de los principios humanos y los denominadores comunes, por cuanto representan el medio constructivo y civilizado para entender y abordar los problemas nacionales e internacionales, de manera que fortalezca los esfuerzos para garantizar la seguridad, estabilidad y paz en el mundo.
Nuevamente, extendemos nuestras felicitaciones a todos, y muy especialmente, a aquellos que trabajan para recibir a los peregrinos de todos los países del mundo que realizan el máximo ritual espiritual, una fiesta de lealtad y compromiso, una celebración de entrega para la redención y el sacrificio.
Les deseamos cada año más progreso y prosperidad, un Eid feliz y bendito, con nuestro abrazo fraterno, aprecio y gratitud.
La paz, misericordia y bendiciones de Dios sea con ustedes.
Daniel Ortega Saavedra
Rosario Murillo