Nicaragua veta ingreso de mercancías elaboradas con explotación laboral y mejora cálculo de recaudación tributaria

Este miércoles el Parlamento de Nicaragua aprobó la Iniciativa de Ley de Adición a la Ley No. 265, Ley que Establece el Autodespacho para la Importación, Exportación y Otros Regímenes, asegurando garantizar que las mercancías que ingresan al país no provengan de prácticas de trabajo forzoso. También fortalece los controles en el comercio exterior.

“¿Qué pasa ahora con esta reforma que estamos discutiendo? Se reafirma la vocación del Estado nicaragüense y del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de erradicar en cualquiera de sus formas o manifestación el trabajo forzado, la esclavitud, la servidumbre o cualquier tipo de trata de personas que lleve como consecuencia denigrar la naturaleza del ser humano”, acotó el diputado Wálmaro Gutiérrez.

Y es que dicha reforma incorpora el artículo 16 bis, que establece que los operadores de comercio exterior deberán presentar una declaración certificando que las mercancías no han sido elaboradas mediante trabajo forzoso.

“En fin, gracias a Dios creemos que estamos viviendo en un país donde hemos venido avanzando de manera seria y demostrable en la reducción a cero del trabajo forzado y todas esas prácticas distorsionantes, degradantes de esclavitud moderna”, sostuvo el parlamentario.

En la reforma se dejó consignado que, la Dirección General de Servicios Aduaneros podrá solicitar información adicional ante cualquier alerta sobre el origen de los productos. En caso de presunta falsedad, se activarán investigaciones junto a las autoridades competentes, aplicando también las sanciones correspondientes.

Aprueban reforma al ISC

Por otra parte, la Asamblea Nacional también refrendó la Iniciativa de Ley de Reforma y Derogación a la Ley de Concertación Tributaria para actualizar el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC), mejorar su recaudación, ajustar su cálculo en ciertos productos y excluir algunos alimentos, garantizando un sistema más justo, eficiente y acorde con la economía nacional.

Entre las disposiciones, se establece que el ISC en bebidas alcohólicas, gaseadas y azucaradas se calculará con base en el valor en aduana para importaciones y el precio al distribuidor en el mercado interno.

Asimismo, en el proyecto aprobado, se establece que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el ISC ahora se calculan sobre el precio de venta al distribuidor mayorista. Este giro elimina la complejidad de basar los tributos en el precio final al detallista para la producción nacional.

Para las bebidas de mayor graduación y el alcohol etílico, la reforma establece una cuota específica calculada por cada litro de alcohol puro.

Según el dictamen, esta metodología permite una tributación más proporcional a la naturaleza del producto; lo que además de facilitar la fiscalización en Nicaragua, se presenta como una medida alineada con las políticas de salud pública al gravar de manera específica el contenido alcohólico y los azúcares en las bebidas gaseadas.

Asimismo, algunos alimentos importados como manzanas, uvas, peras, fresas y pavo dejarán de pagar este impuesto, facilitando su acceso a las familias.