Nuevos médicos de la Policía Nacional se gradúan comprometidos con la paz y la salud

La Universidad de Ciencias y Enfermería de la Policía Nacional, Doctor Julio Briceño Dávila, graduó a 57 profesionales en la XVIII Promoción de Médicos Internos, dedicada al doctor Julio Briceño Dávila, un médico revolucionario, ejemplo de fortaleza inclaudicable de trabajo y de lucha por las causas justas y por la paz.

“Estoy convencido que inspirados por la vocación de servicio que han demostrado en este último año y guiados por la empatía y amor al prójimo se integrarán con entusiasmo al Modelo de Salud Familiar y Comunitario, su misión es clara; brindar atención con calidad y calidez a nuestro pueblo”, expuso el Jefe de las Fuerzas Policiales, Primer Comisionado Francisco Díaz Madriz.

Además, transmitió el saludo y las felicitaciones de los Copresidentes Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo. Agradeció su invaluable respaldo y, el de la universidad y del Hospital Escuela Carlos Roberto Huembes, en su visión como forjadores de paz ha permitido construir un sistema de salud robusto, gratuito y de alta calidad.

El Jefe de las Fuerzas Policiales de Nicaragua, subrayó que los nuevos médicos estarán al servicio de las familias, promoviendo vida y salud.

En el acto se graduaron como médicos generales 17 varones y 40 mujeres, y participaron además de los graduandos y sus familiares; la Alcaldesa de Managua, Reyna Rueda; la Ministra de Salud, Meyling Brenes, entre otras autoridades.

Las autoridades entregaron reconocimientos a los primeros expedientes, Eduardo Antonio Aráuz Madrigal con 93%, Jefferson Andrés Mejía Romero con 91% y Auxiliadora Monges Alaniz que logró el 90%. Asimismo, al doctor Julio Briceño Dávila y a otros médicos especialistas presentes en la ceremonia.

El doctor Aráuz, en nombre de su compañeros, remembró que su camino a la medicina quedó marcado cuando su abuelita recibió un trato digno de parte del personal de salud de un hospital del sistema público, que garantiza el Gobierno Sandinista.

“Su médico no solo trató su enfermedad, también cuidó su humanidad, ese ejemplo marcó mi convicción de que la medicina ejercida con vocación, empatía y amor al prójimo puede transformar el dolor en consuelo y la incertidumbre en confianza”, resaltó el nuevo médico.