La selección de Panamá descargó todo su poder ofensivo y vapuleo con marcador de 11 carreras por 3 a República Checa, en el segundo día de competencia de la Copa Mundial de Béisbol Sub-23, en un encuentro disputado en el Estadio Nacional Soberanía, en Managua.

Los panameños marcaron el ritmo desde el primer episodio, cuando fabricaron cuatro carreras, y volvieron a castigar al pitcheo checo en el cuarto inning con cuatro anotaciones que terminó de inclinar el desafío a su favor.

La ofensiva canalera conectó 15 imparables y tuvo como principales protagonistas a Luis Sánchez, quien bateó de 4-3, con dos anotadas y una impulsada, y Ryan Burrowes, de 3-2, con una anotada y tres remolcadas.

Desde la colina, Carlos Díaz se llevó la victoria tras una sólida presentación en relevo de 3.1 entradas, en las que permitió dos imparables, no toleró carreras, otorgó dos boletos y recetó cinco ponches. El abridor Olmedo Quezada trabajó 3.2 episodios, permitió cuatro hits y tres carreras, pero también mostró autoridad al retirar a ocho bateadores por la vía de los strikes. En total, el pitcheo panameño propinó 13 ponches.

Por República Checa, Filip Kubíček fue uno de los pocos que logró descifrar a los lanzadores canaleros, al conectar un par de imparables entres oportunidades y remolcar dos carreras. La ofensiva europea apenas consiguió seis imparables y fabricó sus tres anotaciones entre el primer y cuarto episodio, sin encontrar nuevamente la fórmula para pisar el plato.La otra cara de la moneda estuvo en la colina de los checos, donde sus lanzadores no pudieron contener el ataque canalero.

El abridor Daniel Sobotka apenas sacó un out y permitió cinco imparables y cuatro carreras limpias, mientras Ondřej Navrátil recibió cuatro anotaciones y cuatro hits en apenas dos tercios de entrada. En total, el pitcheo europeo concedió siete bases por bolas.